Federico Luppi y el estigma de Arteche

lupp.jpgSi hace uno días nos referíamos a Adolfo Aristarain, hoy tocar hablar de Federico Luppi. Porque para la mayoría de los argentinos, Federico Luppi es EL actor de cine. El más emblemático, digamos. Además de sus dotes para la actuación, justo tuvo la dicha de participar en algunas de la películas más importantes del cine argentino de comienzos de los 80: “Tiempo de Revancha” (1981), “Plata Dulce” (1982), “Últimos Días de la Víctima» (1982), “El Arreglo” (1983), entre otras. Y también quedó en la mente de todos por las puteadas que todos sus personajes emitían, sin excepción. Eran unas puteadas tan bien hechas que uno aplaudía con goce. Una de las frases más famosas del cine argentino la protagoniza él en “Plata Dulce”: su “¡Arteche y la puta madre que te parió!” propinado al personaje que interpretaba el actor Gianni Lunadei es memorable y un hito indeleble de la pantalla grande sudamericana.

En la década del 90, luego de protagonizar recordadas películas como “Un Lugar en el Mundo” (1991), “Matar al Abuelito” (1992) o “Sol de Otoño” (1996) y otras más taquilleras –“Caballos Salvajes” (1995)- comienza junto a Adolfo Aristarian a recorrer el camino ibérico de las coproducciones, actuando en “La Ley de la Frontera” (1995) y “Martín Hache” (1997). Con la crisis argentina de comienzos de siglo –el famoso corralitoLuppi decide dejar todo e instalarse en España, donde si bien era algo conocido, no tenía ni de lejos la fama que sí ostentaba en su país. “No tuve otra opción que comenzar de nuevo, declaró años después. Pero mal no le fue: se juntó con una mujer mucho menor que él, la guionista Susana Hornos, y comenzó a trabajar en filmes españoles, como “Incautos” (2002). En 2004 se probó en la dirección: “Pasos”, una cinta de tinte político ambientada en la década del 80 con el 23-F de fondo, fue recibido con resultados dispares.


Nacido en 1936 en Ramallo, Buenos Aires, Federico Luppi ahora reparte su tiempo filmando en Argentina, España y otros países de Latinoamérica. Y no tiene aires de estrella: una de sus últimas películas fue “Cara de Queso” (2006), de Ariel Winograd, una producción pequeña de un debutante cineasta argentino. Y como declaró hace poco, “cuando voy a Argentina la paso bien. Además, el país curiosamente anda mejor, hay otro talante en la gente, mi mujer está enamorada de Buenos Aires y me alienta a viajar”. El hombre orquesta, el macho cabreado, el puteador, el abuelo, el anarquista, el profesor, todos los personajes de Luppi son Luppi y ninguno a la vez. Porque detrás de su máscara, se esconde un GRAN actor, así, con mayúsculas. Y a simple vista, y acaso lo más importante, parece un buen tipo.


Valora esta noticia: 1 estrella2 estrellas3 estrellas4 estrellas5 estrellas (0 votos, media: 0,00 de 5)
Loading ... Loading ...