Festival de Sevilla 2011: Shame y Mercado de futuros

El festival encara su recta final con mucho trabajo y bastantes películas para quien esto les escribe. La Sección Oficial está teniendo este año un nivel francamente mejorable, que ha empezado a elevar Mercedes Álvarez y que esperamos que las nuevas películas de los directores de Canino y El regreso terminen de apuntalar. De momento, solo me he enamorado de una película, que ha sido Le Havre, sobre la que nos extenderemos cuando se estrene. De momento, nos centraremos en Shame, un film del que os hemos hablado otras veces y que será el encargado de clausurar este SEFF.

Shame (Steve McQueen)
Lo nuevo de Steve McQueen, el director de la interesantísima Hunger y anteriormente videoartista, empieza como un tiro. Con unos pocos planos, sorprendentemente explícitos, descubrimos a Brandon, un tipo adicto al sexo en sus múltiples vertientes y a todo lo que le rodea, incluyendo el porno. Residente en Nueva York, pasa totalmente del amor y tiene un trabajo de esos a los que se va en traje y en los que se cierran tratos importantes. La llegada de su hermana, sensible y con tendencias autodestructivas, a su apartamento de soltero, trastoca su estabilidad emocional.

Shame es una película muy distinta a Hunger, más convencional en su puesta en escena sin ser del todo convencional. McQueen se aleja un poco más del videoarte, pero filma como los ángeles y consigue reflejar a la perfección los traumas de sus personajes. Las elecciones musicales y del reparto también son más que satisfactorias (Fassbender realiza una animalada de interpretación), pero hacia la mitad del metraje, el argumento no termina de funcionar. Eso sí, en el tramo final hay fuegos artificiales.

Mercado de futuros (Mercedes Álvarez)

La creadora de El cielo gira regresa para confirmar que es uno de los grandes talentos desconocidos del cine de este país. Su nuevo documental, a diferencia de lo que tenemos que soportar en televisión, contiene un lenguaje perfecto y ajustado, con un montaje reposado, no exento de puesta en escena (no conozco ninguna película que no la tenga) pero que explica y al mismo tiempo conmueve y hasta hace reír en su parte final. El referente de En construcción está ahí, pero en muchos aspectos este es un film diferente.

Como bien señala su título, el film mira a los mercados, a muchos de ellos. La crisis económica ejerce de imponente trasfondo (atención a la metáfora del túnel en la carretera) pero la película pretende ir más allá del frío análisis, explorando como en esas ferias de venta de terrenos o apartamentos o cursos para directivos, entre brokers con su propio lenguaje, incomprensible para el resto, se está perdiendo eso que nos hace humanos. Y ese es, en el fondo, el peor de los desastres.

Valora esta noticia: 1 estrella2 estrellas3 estrellas4 estrellas5 estrellas (0 votos, media: 0,00 de 5)
Loading ... Loading ...