Los mercenarios 2, la película soñada por los niños de los ochenta

Sylvester Stallone, Bruce Willis y Arnold Schwarzenegger disparan juntos contra los malos de la película. La secuencia, incluida en Los mercenarios 2, hace realidad el sueño de muchos de aquellos niños que disfrutamos con las películas de acción en los ya lejanos ochenta. Es cierto que ya tuvimos un pequeño aperitivo en la primera parte, aunque ahora vemos a los tres combatiendo codo a codo, como siempre quisimos verlos.

Los tres veteranos actores ya no lucen lozanos como entonces, aunque a los que fuimos niños y adolescentes en aquella época nos importe poco. La película juega conscientemente con la nostalgia.

Stallone es el jefe de este grupo de luchadores de pago. El actor reivindica su podio como uno de los primeros intérpretes que mostraron que sus músculos y su buena forma física podían atenuar sus limitadas actitudes como actor.

Schwarzenegger aparece aquí como un mercenario que compite con la banda de forzudos protagonistas. Los guionistas le utilizan su personaje como elemento humorístico. El actor no para de repetir una y otra vez que ha vuelto. Además de ser un evidente guiño a la saga ‘Terminator’, la expresión ratifica que la estrella ha regresado definitivamente al cine después de su experiencia política.

Por su parte, Willis encarna a uno de los roles más antipáticos de su carrera. El protagonista de la franquicia ‘Jungla de cristal’ repite en su papel de agente de la CIA que les encarga un trabajito a los miembros del grupo de soldados a sueldo. Resulta curioso que el actor, famoso por encarnar a héroes con un humor bastante negro, encarne aquí a un tipo duro demasiado seco y cortante.

En la segunda división

La película también permite que disfrutemos de esos hombres de acción que, aunque tuvieron su momento de gloria en la pantalla grande, se convirtieron en los reyes de los casi extinguidos videoclubes. Resulta curioso ver, por ejemplo, a Jean-Claude Van Damme como malo de la película. Los guionistas no se preocupan demasiado en perfilar demasiado su personaje. Aquí lo importante es ver a la estrella belga dando sus famosos patadones. Hasta para matar con un cuchillo, el protagonista de ‘Doble impacto’ utiliza una de sus famosas piruetas.

Igualmente curioso es ver a Dolph Lundgren, que se ha pasado definitivamente al lado de los buenos después de coquetear con el lado oscuro en la anterior entrega. Aquí descubrimos que, además de lucir músculo y ser un tipo duro, es un hombre superinteligente. Más o menos como el propio actor, que demostró que era un verdadero cerebrito antes de hacerse famoso como héroe de acción.

Dentro de estos héroes de videoclub destaca Chuck Norris, que demuestra que sigue siendo tan marmóreo como siempre en su papel de solitario soldado a sueldo.

Más allá del desfile de viejas glorias, Los mercenarios 2 es sólo un intrascendente espectáculo para los amantes de las películas de acción y nostálgicos ochenteros. Simon West, el director de ‘Con Air’,  se encarga de dar un toque más pirotécnico a una película algo mejor confeccionada que su precedente. Terry Crews, Randy Couture o un fugaz Jet Li son poco menos que extras, mientras que Yu Nan cumple con la cuota femenina del grupo y Liam Hemsworth da un toque juvenil a la pandilla de tipos duros. Por otra parte, Jason Statham se encarga de recoger el testigo de los heroes de acción de los ochenta como el fiel compañero del personaje de Stallone. El protagonista de ‘Rocky’ y el británico demuestran, eso sí, que existe una buena química entre ellos.

¿La historia? Un tanto simple. El grupo de mercenarios tendrá que cumplir una misión aparentemente fácil que les encarga Church (Bruce Willis), pero las cosas saldrán mal y  la formación perderá a uno de sus miembros a manos de un malo malísimo que trafica con plutonio de uso militar. Desde ese momento, los miembros de la banda intentarán tomarse la revancha, aunque no les será fácil.

No obstante, pese a su nada disimilada apariencia de entretenimiento nostálgico e intrascendente, Los mercenarios 2 es una película divertida para que disfruten los niños y adolescentes actuales y todos aquellos que lo fueron hace treinta años. No pasará a la historia del cine por sus cualidades cinematográficas, pero permite encontrarnos con un grupo de héroes, ya viejos en su mayoría, que siguen dispuestos a dar caña a pesar de los años.

Valora esta noticia: 1 estrella2 estrellas3 estrellas4 estrellas5 estrellas (0 votos, media: 0,00 de 5)
Loading ... Loading ...