Películas de Tiburones que NO debes ver (I)

O allá tú si lo haces. Son las Películas de Tiburones que NO debes ver. Empecemos. Todo el mundo tiene ‘Tiburón’ de Steven Spielberg en el recuerdo. Cuando se estrenó en 1975 el miedo que producía la amenaza del escualo protagonista logró que la mayor parte de las playas estadounidenses quedaran parcialmente asoladas. Con el tiempo se ha convertido en un referente –que no ha sido igualado-, encuadrándose además dentro del cine de terror (monster movies para ser más exactos), y sirviendo de plataforma de despegue del hoy llamado ‘Rey Midas de Hollywood’. Sin embargo, este ‘Tiburón’ desató algo más que fobias entre el veraneante estadounidense y buenas críticas dentro del gremio cinematográfico. Originó una insufrible cantidad de secuelas, a cada cual peor. Incluso el gran Michael Caine se topó, sin comerlo ni beberlo, en uno de estos cataclismos (Tiburón IV en 1987, un año después de hacer ‘Hannah y sus hermanas’). La cosa no podía ir a peor, ¿o sí?

Como os imagináis la respuesta es afirmativa. Varios estudios, véase The Asylum por encima de los demás, han llevado demasiado lejos el asunto de los tiburones. Manejando presupuestos ridículos, con CGIs vergonzantes y mucha caspa, se han convertido en adalides de subproductos de consumo freak o con bajas pretensiones. Los films que aparecerán a continuación vienen acompañados de pseudos actores, primos lejanos de estrellas de Hollywood o luchadores del WWF, viejas glorias televisivas de los 80, silicona a mansalva, sangre cutre y guiones imposibles. Con el trailer, recién salido del horno, de Two-Headed Shark Attack, donde esta vez un escualo de dos cabezas atacará a los más incautos en este inicio de 2012, empezamos con esta lista tan singular que vendrá vertebrada en 3 entregas.

1. Two-Headed Shark Attack

Se trata de uno de los blockbusters de The Asylum para esta temporada. Como novedad evidente respecto a otras entregas de la productora, esta vez el tiburón no es precisamente grande, no tiene proporciones mastodónticas. En su lugar, lo compensa con una bicefalia asesina, ya que no duda en hincarle el diente a pechos siliconados o a ingenuos secundarios. El trailer nos presenta a un grupo nutrido de adolescentes que deberían morir antes de 10 minutos pero que el director decide aguantar en pantalla durante hora y media. Tenemos de todo, tíos cachas, tío cachas con la camisa abierta, chicas tontas, rubias tontas y un afroamericano y un musulmán para que sirvan de aperitivo a las primeras de cambio. Todos ellos metido en un barco donde se supone que están haciendo un viaje de estudios. Poco después, un tiburón se incrusta en la hélice fastidiando el mecanismo del navío. Unos pocos se quedarán a arreglarlo, otros decidirán visitar una isla desierta que pilla de camino donde empezarán a caer como moscas. Todos serán atacados con furor por este nuevo engendro de la especie animal que los de Asylum acaban de inventarse.

Pensaréis que por qué íbamos a ponernos enfrente de la televisión –por supuesto en cines esto no se estrenaría ni en un millón de años- para verlo. ¡Tranquilos! Los muchachos de la productora han pensado en todo y han decidido tirar la casa por la ventana y contratar un puñado de estrellas para atraer a los más imprudentes. El cabeza de cartel, como si de una corrida de toros se tratase es, ni más ni menos que Carmen Electra. Como era de esperar, su actuación es nefasta y no sale demasiado, sólo sirve para que la pongan la primera en los títulos de crédito y la portada del DVD. Le acompañan Charlie O’Connell, hermano del famoso (pero no mucho tampoco) Jerry O’Connell y Brooke Hogan, hija del luchador de la WWF Hulk Hogan y que con un poco de suerte habrá hecho acto de presencia en su último film.

La escena. Lo bueno de la cinta es que hay como 30 personajes, por lo tanto, hay muchas muertes, y todas merecidas, por supuesto. A destacar una en la que el tiburón golpea a un estudiante lanzándolo al aire, en ese momento emerge desde el agua y con esos dientes de plástico que cantan a 1 kilómetro se lo zampa de un brinco. Os dejamos con el trailer.


2 Headed Shark Attack | Carmen Electra | Christopher Ray | Charlie O’Connell | Movie Trailer | Review

2. MegaShark vs Giant Octopuss

The Asylum vuelve a la carga. En MegaShark vs Giant Octopuss la historia no podía ser más intrascendental, un megatiburón, descendiente prehistórico de los escualos más voraces que poblaron el planeta se enfrenta con un pulpo gigante para hacerse con la hegemonía de los mares. Pero hay un grupúsculo de personas que se ven capaces de impedir dicha catástrofe: los científicos marinos. A simple vista, estos no parecen peligrosos, al menos, no tanto como bichos de 7 metros de largo, sin embargo se vuelve a demostrar que la inteligencia es más poderosa que la fuerza bruta ¿o no? Sea como fuere, las costas de California están descontroladas ya que estos dos monstruos se enfrentan constantemente en batallas cada vez más cruentas. La humanidad se ve obligada a tomar cartas en el asunto.

Como nos viene acostumbrado la productora, esta vez volvemos a contar con actores de relumbrón. Para abrir boca, Lorenzo Lamas. El ‘Rey de las camas’ está en su salsa cazando tiburones haciendo de coronel sin escrúpulos. Le acompaña Debbie Gibson, famosa cantante en su adolescencia –algo así como la Melody estadounidense- en los años 80 y cuyo mayor éxito en cines fue salir en ‘Cazafantasmas’ y ser borrada de los títulos de crédito. Interpreta a una científica marina, ecologista o algo así, que busca ‘controlar’ a las bestias por su psique, ya que tienen sentimientos también. Si no fuese la protagonista debería morir en el minuto 1. Vic Chao, de origen asiático, completa un plantel de viejas glorias defenestradas y el cupo multiétnico de este tipo de producciones. Chao y Gibson tienen un affaire en la película mientras el resto de científicos analiza muestras –que nadie sabe de dónde han salido- en probetas de colorines mientras van muriendo sin comerlo ni beberlo.

La escena. Dando por sentado lo aburrido de la película, los monstruos no salen demasiado en la hora escasa que dura, tenemos un par de secuencias que resaltar. El Megashark mordiendo el puente de San Francisco como si fuera un toblerone resulta, cuanto menos, bizarra. Sin embargo, la escena más famosa de la película pertenece al video siguiente, y ha pasado a la historia como una de las más deplorables jamás filmadas. En él, además, podemos darnos cuenta de lo cuidado del guion, sirva como ejemplo al personaje intranquilo del avión que sólo tiene una frase en la cinta: ‘Me caso en dos días’. Como si nos fuera a dar pena que el escualo se lo zampase 10 segundos después.


3. Megashark Vs Crocosaurus

Megashark vs Crocosaurus es la secuela de Megashark vs Giant Octopuss que nadie pidió. Aunque ya sabemos que a estas demandas los chicos de Asylum hacen caso omiso. Resulta que el tiburón sobrevive al enfrentamiento final con el pulpo y decide volver a la carga. El ejército le persigue, pero sin obtener resultados satisfactorios. De nuevo, la ciencia parece tener la solución. Un presunto doctor, interpretado por Jaleel White, sí, ¡¡STEVE URKEL!!, ha inventado un dispositivo (que en realidad es una bola de acero pero nos da igual) que atrae a los escualos al punto que se desee. ¿Y el Crocosaurus? En un giro de guion sin precedentes, un cazador es el único que se ha dado cuenta de que un cocodrilo gigante (también prehistórico, claro) está sembrando el pánico entre la plebe. Más adelante cuando decide acampar en la ciudad, destrozar estadios de béisbol y usar los coches de mondadientes, ya se empiezan a preocupar. Sin embargo, antes de eso y como nadie se queja, la versión cutre de Cocodrilo Dundee acude a la Armada, que se traga cualquier cosa, y unen fuerzas para derrotar a los mega-monstruos.

El film no tiene gracia alguna, es aburrido y lo del CGI es para echar de comer aparte. Todo esto, desde le prisma en el que sabemos qué tipo de película nos vamos a encontrar. El único aliciente es imaginar que Jaleel White se girará a cámara en algún momento y dirá ‘¿He sido yo?’. Sale también Roberto Picardo, un tipo que estudió en Yale y acabó aquí. Eso sí, entre medias participó en series como ‘Star Trek: Voyager’ o ‘Stargate’. Gary Stretch, que al verle ya tiene cara de serie B, culmina el elenco. Dirige Christopher Ray, responsable de Two-Headed Shark Attack, al final todo esto es entre amigos.

La escena. A Steve Urkel le matan la novia a las primeras de cambio, gracias a una disfunción en su aparato de cazar tiburones, ¿quién lo iba a decir con la buena pinta que tenía aquella bola? La ira y la culpa le corroen a partes iguales, sin embargo, no hay tiempo para pensar, nadie lo echará en falta, ya que el escualo quiere destruir el portaaviones. En uno de sus ataques se pasa de frenada y en uno de sus saltos atraviesa de lado a lado el barco –sin tocarlo y de perfil-, a lo ‘Liberad a Willy’.

Continuará…

Valora esta noticia: 1 estrella2 estrellas3 estrellas4 estrellas5 estrellas (0 votos, media: 0,00 de 5)
Loading ... Loading ...