«Porco Rosso»

Esta es una película no muy conocida, una joyita del año 1992 que proviene de esa productora y ese maestro llamados Ghibli y Hayao Miyazaki respectivamente. El protagonista será Porco Rosso, un píloto de hidroavión que con forma de cerdo trata de mantenerse «independiente» en un mundo donde las fuerzas continentales pujan fuerte.

Cartel¿Ha visto usted «El viaje de Chihiro«, «La Princesa Mononoke» o «El increíble Castillo Vagabundo«? Bueno, esta es una película de la productora mundialmente famosa: Ghibli y del autor tan admirado, reconocido y querido llamado Hayao Miyazaki.

La película que nos ocupa es de 1992 y es, en comparación con otras de sus geniales producciones una joyita bastante desconocida.

El protagonista, es, como el nombre del film indica: «Porco Rosso«. Un piloto de hidroaviones que, por extrañas y «metáforicas» razones ha visto abandonada su imagen humana para ser visto como un  puerco. Animal que, por otro lado, ya se habrá visto en el cine de Miyazaki.

Junto a él estarán la hermosa cantante Gina. De ella están enamorados todos los pilotos de hidroaviones que se hallan en el Mar Adriático.

Mamma AiutoMamá Auxuilio!) es un grupo de patéticos y geniales piratas; que se verán enfrentados y «arruinados» ante Porco, en ocasiones. También estará por allí Curtis; piloto de hidroavión norteamericano; ambicioso y con vicios de fama.

Hidroavión

Se vuelan hidroaviones. Con un diseño impresionante sobre estas máquinas que muestra un proceso de producción que no sólo es interesante; sino también enriquecedor e «informativo«. A su vez, se abordará (y, esto me encanta) el tema de los oficios: «Los pilotos»; «los diseñadores de aviones», el «ejército» o las mujeres del pueblo italiano.

De cualquier manera hay que decir que el propio Miyazaki, por su familia, conocía ya del mundo del diseño de aviones; y los planos de estos que allí se muestran no evocan el trabajo de, por ejemplo; un arquitecto por mera casualidad. Se sabe con precisión sobre que se habla (y se muestra).

Todos (incluido también el ejército) haciendo un esfuerzo y poniendo su parte para disfrutar de la vida, pero haciendo algo productivo, que creo incita al público a desear poder tener alguna función así (en el rubro que sea). Lo cual yo evalúo muy loable en ese sentido.

Es muy interesante el tratamiento del tema del dinero; ya, desde la primera escena tenemos al puerco que, mientras lo llaman para «cazar una recompensa» va calculando en una situación (de la cual si no nos mostrarán imágenes al mismo tiempo) podríamos desesperarnos bastante.

Le avisan que se ha robado una embarcación y se han raptado alrededor de quince niñas. Ante esto lo que el personaje dice es: Entonces saldrá más caro. Mientras vemos como esos rufianes, esos piratas de Mamma Aiuto algo tontos (y encantadores) del aire van transportando a las niñas que son capaces de preguntar, con alegría y tranquilidad ¿Nos está raptando?

Cine de los 40

Es muy gracioso, porque ellas se toman con más alegría y naturalidad una situación que en ese mundo no tiene ni el drama ni la tragedia con la cual habitualmente podríamos imaginarlo.
Y es que, estos rufianes parecen estar más desesperados ante «hacer de malos» frente a la inocencia de unos personajes tan encantadores mientras, de forma más o menos tonta, tratan de sobrellevar el imperativo de «qué malos que somos» y «qué bien que hacemos las cosas; somos los peores del aire».
Pero en fin, respecto al dinero: Porco (como a un taxista le podría pasar) tiene un «negocio» que llevar adelante, un viaje para hacer, pero el motor le falla y pide que no se rompa.

Los ladrones, después de ver su nave destruida, se verán endeudados para poder arreglarla (y, por eso; y a su pesar, se tendrán que unir al ejército). Así como Porco terminará accediendo a la propuesta de duelo de Curtis; para pagar la financiación de su hidronave

En fin; que sin hacerlo pesado (y usando este como un elemento metabolizado con total naturalidad en la trama) los problemas más cotidianos estarán presentes en una trama que, uno pensaría y/o esperaría como «absolutamente fantástica».

Creo que es este un punto que me encanta y respeto de Miyazaki; que haga que sus films sean cercanos, entendibles y sin ser para nada angustiantes; que logren ser pedagógicos a su forma, abordando temas de la más pura y cotidiana realidad. Mientras, reiremos y disfrutaremos ampliamente de todo lo que, a cualquiera, pienso, le podrá hacer sentir «ese cierto goce estético».

La acción se situaría en la Italia de entreguerras y el protagonista trata de mantenerse independiente, sin pertenecer a ningún ejercito para oficiar a «su propio beneficio» pero (y, aunque no quede más que esbozado) para no fallar a una especie de «código de ética». Muy particular este, y raro si se quiere, porque aparece como una única isla en un mundo de grandes continentes.
Hay un paralelismo extremadamente grande allí respecto al mundo del cine. El hacer productos de real calidad, que puedan vivir y sobrevivir con su virtuosismo y su talento pero estando «solos» de alguna manera. En un mundo donde las fuerzas tanto económicas como «continentales» pujan fuerte.

Impresionantes Imágenes Aéreas

Además, en ese sentido estaría el personaje antitético de Porco: Curtis. Un gran piloto norteamericano, que ya ha ganado varios campeonatos mundiales de hidroaviación; pero que irá apareciendo progresivamente como un tontin preocupado por la fama, capaz de pedir casamiento a una chica sin conocerla, y oficiando como la antitesis (que también nos hace estimar más) a ese Porco de pocas palabras, pero que parece tener bastante claras sus expectativas y capacidades.

A su vez, el otro con ambiciones de fama y de grandeza que harán explícito el tema del cine cuando le ofrezca matrimonio a Gina y la invite a irse a Hollywood con él. Incluso, en un momento querrá competir con Porco (y, que todos lo vean) para ganar más fama.

Toda dibujada a mano (no así ha sido la filmografía de Miyazake y de su productora: Ghibli) desde los colores a los dibujos todo logra una coloridad que por un lado es muy amena, así como muy atractiva por otro.
Parecería como cantar una opera dramática con la alegría y jovialidad (y todo el respeto) que le permitirían disfrutarla y entenderla tanto a un pequeñuelo que se impresione con los colores o con las piruetas de los hidroaviones; como al adulto que «con la excusa» de acompañar al niño, estaría disfrutando a pleno ese espectáculo visual.

Se ha dicho que es la película más lírica y emotiva; la más elíptica y trascendental de la filmografía de Miyazaki.

No estaría de acuerdo en varios de estos aspectos; aunque es indudable sí, tanto su lirismo, su emotividad y bueno ¿la más trascendental? (no es que no, pero… ¿no lo son todas? ¿no logran estas «pequeñas» obras de arte ser todas «trascendentales», a su modo al menos?). Si podría estar de acuerdo en que es la más elíptica.

¿Por que? Por su homenaje al cine por el cine, en un principio. En especial esa mirada cariñosa, aunque no oscura (en especial a esas obras monumentales del Hollywood de los 40) sobre el film noir. De cualquier manera, hay que decirlo, tiene sobrados elementos de los años 20.

Gina y PorcoLlama la atención como en una trama accesible para adultos y pequeños, entretenida y visualmente atractiva (aunque tal vez no sea la «más» atractiva visualmente en sí; talvez sea su «dinámica» la muy muy atractiva) toca temas realmente «importantes», complejos y pesados pero con una soltura realmente envidiable.

Me imaginó al Puerco «rojo» diciendo algo así como «Prefiero ser caza recompensas a fascista» con un público infantil que aunque no entienda nada de eso piense: «¡Qué gracioso el cerdito!». ¿Se entiende la idea no?

En fin: Se las recomiendo ampliamente a todos; aunque estas obras se prestán para compartir un momento con los pequeñines que estén por allí. ¿Vale?

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