Cómo comer bien en la oficina

Sigue estos consejos para hacer buenas comidas en el lugar de trabajo

El tiempo que dedicamos al trabajo es cada vez mayor y por ello nos es cada vez más complicado hacer las comidas en casa. Al consabido desayuno, ahora debemos sumarle la comida y hasta la merienda. Si no queremos dejarnos el dinero en las máquinas de aperitivos o en el restaurante de abajo, aplícate los siguientes consejos para comer bien en la oficina.

Trabajador comiendo en la oficina

Trabajador comiendo en la oficina

Los trabajadores nos hemos acostumbrado a comer dentro de nuestros lugares de trabajo. Si sumamos una mala alimentación por la presión de volver pronto delante del ordenador o por la pereza de preparar una comida equilibrada, junto con la vida sedentaria que solemos llevar, es inevitable terminar perdiendo la figura. Si seguimos los siguientes consejos podremos alimentarnos igual de bien en la oficina que haciendo las comidas en casa y, también, ahorrar un poco de dinero de nuestro presupuesto:

  • No aliñes las ensaladas en casa: El contacto prolongado de la comida junto con el aliño puede perjudicar el sabor y la calidad de la comida que te hayas llevado. En vez de eso, puedes llevarte al trabajo botellitas de aceite y vinagre o de vinagreta.
  • Compra los mejores tuppers o fiambreras: si comes a diario en tu lugar e trabajo amortizarás en seguida la compra de tuppers de buena calidad. Las ventajas que tienen estos productos es que se deterioran muy lentamente a pesar de los lavados continuos.
  • No renuncies al puré, el consomé y las sopas: a veces nos da miedo hacer un viaje con comida ‘líquida’ en la fiambrera. Esto puede solucionarse utilizando un recipiente adecuado, como botellas de cristal o plástico duro, pero también en termos (que podrás usar otros días para llevarte café).
  • Come como en casa: esto es sentado y en una mesa adecuada. Si la empresa no dispone de una sala apta para comer, no te quedará más remedio que comer de pie o delante del ordenador. Sin embargo, tienes la opción de salir a un parque cercano y comer en un banco.
  • Desconecta: evita hablar de temas de trabajo, aunque pases la hora de la comida junto con tus compañeros. Si puedes, pasea por un parque o dedícate unos minutos a abstraerte de tus tareas, de este modo, volverás a la oficina renovado.
  • Hidratate: la deshidratación es el peor enemigo que puedes tener en tu lugar de trabajo, así que ten a mano una botella de agua y bebe agua a menudo para tener un buen rendimiento.
Foto: kerryvaughan en Flickr.
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