Dieta Heller

Este plan dietético asegura solucionar el problema del sobrepeso y devolver la confianza y el control sobre la ingesta, así como modificar los hábitos alimentarios sin tener que privarse de las comidas más deseosas.

Realmente la dieta Heller está formulada para quienes tienen adicción sobre todo a los carbohidratos, también llamados hidratos de carbono, azúcares o almidones.

Se trata de aquéllas personas a quienes les resulta muy difícil detenerse, una vez que comienzan a consumir pan, galletas y bocadillos, entre otros alimentos.

Es perfecta, aseguran, para aquellas personas que por ejemplo, a media tarde o en horas nocturnas te despiertas y sientes grandes deseos de asaltar la nevera o que cuando comes dulces, galletas o bocadillos sientes que pierdes el control y no puedes parar. Por lo tanto tendrían un problema de adicción a los hidratos de carbono.

Este tipo de deseos de comer a todas las horas esos hidratos puede ser una causa hormonal, por lo tanto se recomienda consultar al especialista antes de realizar la dieta Heller.

Los creadores de la dieta Heller son los investigadores Rachel Heller y Richard Heller, científicos y profesores de la Facultad de Medicina de Mount Sinai, en Nueva York y de Ciencias Biomédicas.

Las pautas a seguir son las siguientes:

Comidas: Tanto el desayuno como en la comida hay que tomar alimentos que sean bajos en hidratos de carbono, así como los tentempiés. Carnes, pescados o huevos siempre deberán ser acompañados de ensalada aliñadas con limón o vinagre.

Mientras se sigue esta dieta es fundamental mantener siempre una ingesta muy baja de hidratos de carbono, de esta forma el organismo responde liberando una cantidad menor de insulina, lo que se traduce en menos apetito y ansiedad. Además, al estar bajo el nivel de insulina se está estimulando al cuerpo a que consuma sus reservas de grasa.

Lo innovador en esta dieta en cuanto a otras, es la llamada comida “premio” que permite comer lo que se desee, obviamente siempre poniendo como premisa básica no pasarse con los alimentos y se puede hacer una vez al día. Además, la comida debe ser equilibrada y nutritiva. No debe ser demasiado abundante y puede repetirse diariamente a la misma hora para que el organismo se adapte.

Esto tiene un efecto psicológico que consiste en saber que en 24 horas se podrá nuevamente ingerir aquellos alimentos que le apetecen a la persona que sigue esta dieta. Puede tratarse de pan, pastas, patatas, frutas o algún plato dulce, siendo un elemento fundamental para reducir de forma firme ‘esa’ ansiedad por los hidratos.
Asimismo, el organismo ha podido ser engañado ya que ha tenido dos comidas anteriores bajas en hidratos de carbono y por ello liberará una cantidad mucho menor de insulina.

Valora esta noticia: 1 estrella2 estrellas3 estrellas4 estrellas5 estrellas (0 votos, media: 0,00 de 5)
Loading ... Loading ...