Kamut, el otro cereal

Una variedad de trigo llena de grandes propiedades nutricionales y rebosante de energía

Hoy queremos presentar un cereal que, tras conocer sus increíbles características, puede volverse indispensable en la despensa. Se llama kamut, y de nuevo no tiene nada, ya que proviene originariamente de Egipto y es una variedad de trigo antigua y cargada de excelentes propiedades nutricionales. Una de las más importantes, la enorme cantidad de energía que proporciona.

Los granos del kamut tienen un aspecto muy característico, además de esconder grandes propiedades

Hay muchas leyendas sobre el origen del kamut y de cómo llegó a los Estados Unidos. La más curiosa cuenta que lo encontraron en una tumba egipcia, pero lo más probable es que sencillamente alguien lo descubriera en un mercado y lo enviara al continente norte-americano, donde llegó el año 49 y se cultivó, pero no se hizo popular hasta finales de los 80 y principios de los 90. Lo más interesante de este grano es que es el trigo más antiguo que se conoce, por lo tanto no es un híbrido y no produce alergias como el trigo actual. Así, los intolerantes al trigo quizás lo tolerarán mejor, pero los celíacos no pueden consumirlo porque contiene gluten.

Es un grano especialmente resistente a las plagas, lo que permite su cultivo ecológico sin dificultades. Además, el grano tiene una proporción de agua menor que el trigo convencional, lo que explica su resistencia a los insectos y que sea muy difícil que se estropee. Esto también explica que pierda menos nutrientes desde que se cultiva hasta que se consume.

Lo cierto es que con el kamut todo son ventajas: de entrada es más dulce que el trigo convencional, característica que lo hace más agradable al paladar y especialmente útil en repostería. También tiene una elevada cantidad de minerales, en especial de selenio, zinc y magnesio. El selenio, combinado con la vitamina E que contiene, produce un importante efecto antioxidante (se calcula que un 30% por más que el trigo común), lo que es importante en caso de problemas cardiovasculares y de colesterol. En comparación con el trigo convencional, presenta entre dos y cuatro veces más densidad de minerales como el calcio, potasio, magnesio, fósforo y hierro, el doble de vitaminas B1 y B2, y cinco veces más cantidad de niacina (vitamina B3) y vitamina E.

Es rico en lisina, un aminoácido que escasea en el resto de cereales: en general tiene una concentración entre un 20 y un 40% superior de proteínas que el trigo convencional y tiene una cantidad importante de ácidos grasos saludables. También es especialmente rico en hidratos de carbono complejos que aportan mucha energía. Por otro lado, no tiene mucho fibra, lo que mejora su digestibilidad.

Los granos, como el Kamut, llevan una importante carga energética. No hablamos en términos de calorías, sino en términos de energía vital: los granos cargan el cuerpo de energía electromagnética. Debemos recordar que un grano es potencialmente una planta y que esta potencialidad también la ingerimos y que tiene efectos sobre nuestra propia energía vital.

También es bueno para el hígado y mejora la tendencia a la irritabilidad y al enfado, emociones reguladas por este órgano según la Medicina Tradicional China.

Foto: Satoru Kikuchi

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