Ingrid Sartiau, la belga que dice ser hija de Juan Carlos de Borbón

Finalmente, el juez ha aceptado la demanda de paternidad que Ingrid Sartiau ha introducido sobre Juan Carlos I. Está por verse si en realidad es su hija, y las consecuencias.

juan carlos I

Las demandas de paternidad pendientes de Juan Carlos I, el que fuera antes de Felipe VI el rey de España, están dando un vuelco al tratamiento de la monarquía en nuestro país. Muy probablemente, si sabes otros idiomas, y además sueles ojear revistas de cotilleos extranjeras, habrás podido deducir que en esos países no se tiene la autocensura que sí se aplica en España, y la cual, por consenso hace que en las publicaciones españolas no se hable de la familia real como si fuesen verdaderas figuras públicas que también cometen deslices. En otros lugares, las cosas son bien distintas, y las familias reales están igual de expuestas que cualquier otro personaje conocido. Pero precisamente por ser España como es, llama la atención el hecho de que ahora se hable de ello abiertamente. Y sobre todo, que judicialmente se haya admitido una de las dos demandas de paternidad sobre Juan Carlos I.

Quién ha conseguido que un juzgado lleve el caso es Ingrid Sartiau. Se trata de una ciudadana belga, que dice ser hija del anterior rey de España, y que además asegura no estar en esto por su fortuna. Es más, ha afirmado en varios diarios que no le interesa el dinero, sino simplemente que España la reconozca. ¿Qué ha querido decir con esto? En realidad, no parece que sea nada de lo que podría significar a primera vista, ya que la que dice ser hija del rey ha manifestado en todo momento que su gran esfuerzo es por demostrar y por tener a un padre. La frase parece más sacada de contexto o quizás auspiciada por el hecho de que quién dice ser la hija del anterior rey de España, no habla español.

Cambios monárquicos de la sucesión

Sea como fuese, hay que reconocer que muchas son las cosas que han cambiado en España desde que Juan Carlos I bajase del trono. La primera de ellas, ya conocida por la mayoría de europeos con prensa rosa en la que se habla libremente de la monarquía, la del hecho de que los anteriores reyes se separan. Sofía parecía haberse cansado ya de las muchas aventuras del rey, y en realidad hacía ya muchos años que no convivían. Solo aparecían en las fotos oficiales, acudían juntos a los eventos que tenían en la agenda. Y nada más. Hubo un momento en el que España parecía haberse abierto un poco más, con la publicación de un libro en el que se explicaba cuán sola se encontraba Sofía y por todos los tragos que habría tenido que pasar. Hoy son historia. Y quién fue reina de España y madre del actual monarca es libre para disfrutar de su tiempo. Y lo hace. Muy a menudo en Grecia, de dónde es originaria.

La familia real ha dejado de ser esa entidad de la que no se pueden saber los trapos sucios. O más bien, esa familia en la que no los hay. También es cierto que los escándalos de Marichalar, y el asunto de Urdangarín han favorecido al hecho de que la opinión pública valore de otra manera a la realeza. En todo caso, lo importante es saber cómo quedaría dicha realeza si finalmente Ingrid Sartiau demuestra que es hija del rey, Juan Carlos I. ¿Habría cambios en la sucesión? ¿Tendría derecho al trono? ¿Puede heredar?

Son un montón de interrogantes que no tienen al menos de momento respuesta por razones históricas. Nunca antes había sucedido algo así en la historia de España. Otras monarquías sí que cuentan con vástagos no reconocidos, o reconocidos a posteriori, y sabemos lo que allí ha ocurrido. Sin embargo, no tenemos ni idea de lo que pasará en España. Aunque los juristas parecen tenerlo claro. Si Ingrid Sartiau es hija del anterior rey, no tendrá derecho al trono, pero sí a parte de su herencia. Ella dice querer a un padre, aunque difícilmente creo que a eso pueda obligar la justicia. Además, si es eso lo que solicita, no creo que un juicio público vaya a ser la mejor manera de acercarse al que ella dice que es su padre biológico. Veremos cómo acaba todo esto, pero ciertamente muchas son las cosas que ya han cambiado con el hecho de que se pueda demandar al rey siendo un ciudadano común. Y más aún, que sea una demanda tan de vida privada como la de paternidad la que se admite. Yo particularmente, sea Ingrid Sartiau hija o no del rey, no puedo sino alegrarme, porque los cambios nos adelantan que hay independencia judicial, aún cuando a quién se interpela es al anterior rey de España.

Imagen: Darco

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