El monte de Venus, un rincón muy especial

Cada rincón del cuerpo tiene su atractivo, pero el Monte de Venus se lleva la palma. Sube, baja, explora los alrededores. Usa tu lengua, tus labios o tus dedos… esta zona de la anatomñia femenina se presta a juegos muy especiales. ¿Sabes dónde está? ¿O te lo contamos nosotros?

Unos centímetros más abajo del ombligo…

Entre los grandes olvidados de los preliminares encontramos el Monte de Venus, una zona altamente erógena para las féminas, si se sabe manipular con fundamento. ¿Sabes dónde está? El terreno que nos interesa empieza más o menos a cuatro o cinco centímetros por debajo del ombligo, justo antes de llegar a los labios mayores. En una chica sin depilar, podemos establecer su frontera en el momento en que empieza el vello en forma de triángulo invertido. Algunas mujeres consideran que depilarse dicha zona les es mucho más placentero a la hora de tener relaciones sexuales y otras prefieren recortarse el pelo o dejárselo al natural. Sea como sea, lo que sí es cierto es que el Monte de Venus es un hueco de la anatomía femenina que resulta de lo más atrayente pero que muchas veces se deja de lado.

En el arte, sobre todo en obras de pintores de época renacentista, es usual encontrarnos con reproducciones de esta parte del cuerpo. No en vano, el nombre le viene de la diosa de la mitología romana Venus, asociada con el amor, la belleza y la fertilidad. El monte de venus es en realidad una almohadilla adiposa sobre la cara anterior de la sínfilis pública, pero puede darnos mucho juego en el terreno de las relaciones sexuales.

Mediante caricias de todo tipo, estimular el Monte de Venus puede ser un buen preludio antes de llegar a los labios mayores y menores. Puedes empezar en la zona de debajo del ombligo e ir bajando, siempre con suavidad pero cuidando de que las caricias sean constantes y rítmicas. De esta manera, juegas con la expectativa de tu pareja, sin saber ésta cuándo llegarás hasta su sexo propiamente dicho. El Monte de Venus tiene cierta sensibilidad porque es una zona que contiene glándulas sebáceas y sudoríparas, por lo que puede proporcionar sensaciones placenteras.

Muchas mujeres encuentran esta zona altamente erógena

Sube, baja, explora los alrededores. Usa tu lengua, tus labios o tus dedos. Si queréis ir más allá, el Monte de Venus se presta a juegos especiales. Prueba a esparcir miel, chocolate o cualquier otra cosa que te gustaría chupar. El resto, depende de vosotros. Sin ánimo de decirte lo que tienes que hacer, desde Educasexo te sugerimos esta parte de la anatomía femenina como un aditivo más que puede hacer vuestras relaciones de pareja un poco más especiales. Cada rincón del cuerpo tiene su atractivo, pero el Monte de Venus se lleva la palma.

Fuentes: 20Minutos

Vaqueros por MegYarsh en Flickr

Chica por Carolina Murga en Flickr

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