El sexo en los primeros años de vida

Todo sobre la sexualidad en los niños.

La sexualidad infantil, no tiene las características y connotaciones de la del adulto, y se desarrolla lenta y paulatinamente.

Freud, divide la sexualidad infantil, en varias etapas, según las edades de los niños.

Según sus teorías, la sexualidad en el niño, está presente desde su nacimiento, y conforme el niño va creciendo, busca en diferentes partes de su cuerpo el placer para satisfacer la líbido o la energía sexual.

Así, los primeros dos años del niño, se corresponden con la fase oral.

En los primeros meses de vida, la sexualidad, está en estrecha vinculación con la alimentación. De esta manera, el bebé al succionar el pecho de su madre, además de saciar su necesidad de alimentarse, está descubriendo un alto grado de satisfacción y cubriendo las necesidades de afecto, cercanía, contacto físico y contención, entre otras necesidades básicas para su pleno desarrollo emocional.

Luego, viene una fase más activa, en donde el niño comienza a caminar y a desarrollar su identidad sexual, es el momento en donde se produce la independencia física con su madre, por lo que comenzará a explorar su propio cuerpo y a descubrir nuevas formas de placer, como manipular y frotar sus órganos sexuales.


A la fase oral, le sigue la fase anal, la cual se sitúa entre los 2 y 4 años.

En esta etapa, la zona erógena se sitúa en torno a su ano, el niño encuentra placentero el hecho de defecar o eliminar orina, al que lo ve como algo bello y natural, y hasta le agrada apreciar su color, textura y olor.

A esta fase le sigue la fase fálica, que se suele presentar con el famoso “complejo de Edipo”, en donde el niño se enamora de su madre y ve a su padre como un rival, y en donde la niña se enamora de su papá.

A esta edad, el niño suele iniciarse en la masturbación, pasando mucho tiempo tocándose los genitales y mostrar tendencias al exhibicionismo y voyerismo y comienza a aprender las diferencias entre el hombre y la mujer.

Entre los 5 y 6 años, le sigue un período de latencia, en el cual se produce una evolución sexual, en el cual disminuyen las actividades sexuales y comienza a declinar el complejo de Edipo.

Es importante que los papás, comprendan que las etapas anteriormente descriptas, son un proceso natural, y que no tienen que reprimir estos actos de los niños, ya que son etapas fundamentales en la evolución de su sexualidad.

En ellas, se comenzarán a tejer los lazos afectivos fuertes que marcarán su desarrollo sexual.

La sexualidad en la edad adulta, no es más que la prolongación de la sexualidad infantil.

Y para que la primera sea plena y saludable a nivel social, físico y psicológico, es necesario que desde niños, se viva y se alimente, de la forma más natural posible.

Foto 1 de davidllada en Flickr

Foto 2 de humanidad en Flickr

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