Balnearios: aguas que sanan

Las propiedades del agua son innumerables y como ejemplo de ello tienes los balnearios. Si quieres saber todo sobre ellos no dejes de leer este artículo

balnearios

Los balnearios, de un tiempo a esta parte, se han puesto de moda. Hoy queremos traer a la portada de nuestro blog una terapia que tiene cada vez más clientes, y de la que se pueden obtener múltiples beneficios. Te contamos todas las posibilidades de estos centros, y también te hablamos de los tipos de agua medicinal para que sepas cuáles pueden ser más adecuadas para ti.

Las terapias con agua que utilizan en los balnearios consisten en aplicarla sobre la piel o las mucosas. Los efectos beneficiosos de estas aguas se pueden obtener mediante inmersión; que puede ser en aguas frías o calientes, o mediante masajes estimulantes y relajantes con agua. Lo cierto es que el turismo de balnearios está en pleno auge, y cada vez son mayores las posibilidades que ofrecen en estos centros para mejorar la salud física, e incluso para recuperarse de situaciones de estrés diario.

Las múltiples posibilidades de los balnearios

No hace falta padecer alguna enfermedad para disfrutar de los beneficios de los balnearios, cualquier persona con buena salud puede disfrutar de los beneficios del agua de los balnearios y también de sus masajes relajantes. Pese a que hubo una época en la que parecía que estos centros eran solo para enfermos, para ancianos, o para personas con alguna dolencia, cada vez resulta más habitual encontrar a todo tipo de gente en ellos. De hecho, precisamente ahora que estamos en Navidades resulta bastante usual regalar bonos para acudir a estos espacios.

Los balnearios se encuentran construidos en  el lugar donde emergen las aguas minero- medicinales con el fin de aprovechar mejor sus propiedades medicinales.  La composición de las aguas y las terapias ofrecidas varían de un balneario a otro. La mayoría de ellas son adecuadas para luchar contra la ansiedad, estrés, la fatiga, problemas digestivos, dermatológicos, respiratorios y circulatorios…

Los balnearios como centros de recuperación

Por lo general, los balnearios están situados en un entorno natural que favorece la relajación y el contacto con la naturaleza. Durante la estancia en el balneario, el cliente puede realizar actividades deportivas, de ocio y también llevar una dieta equilibrada.

Hoy en día, los balnearios son utilizados como lugares donde pasar unas buenas vacaciones, en donde es posible relajarse y llevar a cabo dietas de adelgazamiento, tratamientos de belleza o incluso recibir ayuda para dejar de fumar.

Tipos de aguas de los balnearios

Las aguas para que sean minero-medicinales deben cumplir una serie de requisitos, deben estar dotadas de propiedades terapéuticas y sus características deben mantenerse en el tiempo. Estas aguas tienen distintos efectos sobre el organismo dependiendo de sus componentes mayoritarios.

Estas aguas se pueden clasificar según sea el mineral predominante:

  • Aguas sulfatadas. El anión sulfato es el predominante. Son buenas para el estómago y protegen el hígado
  • Aguas cloruradas. El anión cloruro es el predominante, aunque contiene una porción similar en sodio. Se utiliza para tratar procesos respiratorios y para problemas de piel. Son antiinflamatorias y desinfectantes.
  • Aguas sulfuradas. Contienen sulfuro y sulfuro de hidrógeno. Se usan para problemas respiratorios crónicos, reumáticos, de piel y de oídos.
  • Aguas bicarbonatadas. Se administran por vía oral y actúan como antiácidos.
  • Aguas cálcicas. Tienen propiedades antialérgicas, antiinflamatorias y sedantes.
  • Aguas carbónicas. Contienen gas carbónico de forma natural o también puede ser añadido. Su consumo facilita la digestión.
  • Aguas radiactivas. Aunque su nombre da un poco de miedo, no suponen riesgos para los usuarios pues la concentración de radón está presente en concentraciones  entre mil y cinco mil  veces menor que las que implican efectos nocivo para la salud. Se utilizan en el tratamiento de enfermedades respiratorias graves y en problemas de reuma.
  • Aguas ferruginosas. están indicadas en caso de anemia y en problemas de fragilidad de uñas y pelo.

Las aguas minero-medicinales pueden administrarse por vía tópica, oral e inhalatoria. La vía tópica es la más habitual y consiste en introducir al paciente en una bañera llena de agua a una temperatura entre 37º y 39º durante 15 o 20 minutos. Tras el baño, el paciente descansa durante 30 minutos cubierto con mantas para facilitar la sudoración. Otra técnica consiste en aplicar chorros a media presión a una temperatura entre 39 y 42º. La aplicación oral consiste en la ingesta de agua minero- medicinal. En la forma inhalatoria se hace llegar al aparato respiratorio mediante inhalaciones, lavados nasales, nebulizaciones el agua minero-medicinal.

¿Has ido alguna vez a un balneario? ¿Cómo ha sido tu experiencia?

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