Consejos a tener en cuenta al regalar una mascota a tu hijo

Un animal no es un juguete. Es un ser vivo que se hará un hueco en nuestra familia, y como tal merece ser tratado con cariño no solo durante uno o dos meses, sino durante toda su vida. Los adultos somos la clave para tomar conciencia de ello.

Se acercan las fiestas y los más pequeños de la casa ya han empezado a marcar en sus catálogos los regalos deseados para Navidad y Reyes. Una lista interminable de la que hay que seleccionar y empezar a comprar con antelación.

Puede que este año nuestro hijo o hija nos haya pedido una mascota. Un perro, un gato, un hámster… Es una etapa por la que pasan muchos niños, y por supuesto el obsequio les hará mucha ilusión.

Sin embargo, hay ciertos consejos que debemos tener en cuenta antes de regalar una mascota, sobre todo porque nuestra convivencia con ella cambiará algunos aspectos de nuestra vida. Y aunque tenerla también nos reportará muchos beneficios, más vale prevenir que curar. Bien lo saben quienes gestionan las protectoras de animales.

  • Su conciencia empieza con la nuestra: Tener una mascota es una gran oportunidad para enseñar a los niños a cuidar a alguien y a responsabilizarse de él. Pero para ello deberemos predicar con el ejemplo. Antes de dar el paso debemos asegurarnos que también nosotros estamos dispuestos a convivir con esa mascota, y ofrecerle a nuestro hijo la posibilidad de compartir espacio con aquella que también se adapte a nuestro ritmo de vida. Por ejemplo, si disponemos de poco tiempo en el día a día, quizás sea mejor optar por un gato que por un perro. También hay que pensar en el tiempo que van a vivir, y en las numerosas posibilidades de que nuestro hijo se independice y seamos nosotros quienes tengamos que seguir cuidando al animal en casa.
  • Explicar los pros y los contras: Antes de dar el paso, el pequeño debe saber qué responsabilidades supone cuidar a un animal. Que es un ser vivo y que necesitará de nuestra atención incluso cuando no nos apetezca o estemos cansados. Que no es un juguete que se pueda usar dos meses y luego dar a beneficencia, sino un ser con sentimientos al que deberemos dedicarle mucho tiempo. Desde unos meses largos en el caso de peces y hámsters hasta unos 10- 20 años en el caso de perros y gatos, o las décadas de un loro o tortuga. Claro está que su ilusión puede desembocar en un «sí a todo», sin tener muy en cuenta las consecuencias. Ahí, una vez más, entra en juego nuestro criterio y nuestra disposición. No podemos exigir a un niño la conciencia de un adulto.
  • No compres, adopta: Claro que un perro de raza, nacido en un criadero o a la venta en una tienda para mascotas, es monísimo y encantador. Pero hay miles de perros y gatos cariñosos, bondadosos y tranquilos recluidos en los centros de acogida de España. Centros, dicho sea de paso, que a menudo se encuentran al límite de sus posibilidades y con graves problemas económicos. Contribuir al bienestar de estas mascotas es una lección magistral para nuestros hijos, y una oportunidad de darle a un perro o gato una vida mejor.

Aunque ninguno de estos consejos se centra en el cuidado de una mascota en concreto, son esenciales para que ningún animalito acabe sufriendo sin merecerlo. Así que esperamos que los tengáis muy en cuenta durante estas fiestas, y que le deis a vuestro nuevo amigo la bienvenida que merece a vuestra familia.

Foto: Rob Bixy

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