Toda la polémica sobre la figura de las doulas en el embarazo

Varios médicos denunciaron que su trabajo está plagado de ritos y de recomendaciones nada saludables. Hoy intentamos entender quiénes son las doulas y su papel en el embarazo.

doulas

Seguramente habrás visto que todos estos días en los diarios se está hablando de un montón de figuras relacionadas con el embarazo que probablemente sea la primera vez que oyes, o que quizás las conozcas de primera mano. En todo caso, el desconocimiento por un lado, y el hecho de que algunas de ellas practican ciertas acciones no recomendables por los médicos las ha puesto en el punto de mira, y para aclarar dudas sobre ellas, hoy traemos este tema a Centro Mujer. Hoy queremos hablarte de las conocidas como doulas, y también de otros oficios similares que cumplen un papel no regulado en los embarazos.

Empezamos por el principio ¿qué son las doulas? Ese colectivo se define como alguien que acompaña a la mujer durante esta etapa de su vida. Alguien que está ahí para resolver sus dudas, para aliviar sus miedos, y que sobre todo, quiere mostrarle lo que será su vida a partir del parto para que la enfrente del modo más positivo. En realidad, esa labor, como muchas doulas refieren, la deberían llevar a cabo las propias matronas, que tienen una especialidad en enfermería y que se han formado para asistir al parto y a todo el período de embarazo. Pero por falta de tiempo, y sobre todo porque no hay una cobertura amplia, no se puede llevar a cabo. Ante esa carencia, apareció la figura no regulada de las doulas.

Pero las doulas, pocas veces se presentan como alguien con una verdadera profesión. El hecho de que no estén reguladas, ni que tengan una titulación oficial lo impide. Pero así como ciertos profesionales han criticado su trabajo, en otros hospitales se alaba. Entonces ¿las doulas hacen bien o hacen mal? Pues bien, acompañar en el embarazo, ser de apoyo y de ayuda, si se tienen todos los conocimientos necesarios no debería ser perjudicial para la madre, sino todo lo contrario. Pero el debate sobre este tema surge porque las denuncias hechas por los médicos cuestionaban ciertos métodos prehistóricos como por ejemplo recomendaciones de comerse la placenta o de llevar a cabo usos de medicina alternativa no probada que pueden causar complicaciones a la madre y al feto. Tras esa denuncia pública, y la aparición en los medios, muchas han salido a defenderse, argumentando que en su trabajo no se llevan a cabo estas recomendaciones, ni nada parecido.

Necesidad de una regulación

Sin embargo, aunque no se lleven a cabo, y aunque hayan sido casos puntuales de doulas que ejercen mal su trabajo, está claro que la polémica ha puesto sobre la mesa una petición real y necesaria. No se puede tener una figura de tal peso sin haberla regulado en la ley. Y esa regulación debe incluir las tareas que deben llevar a cabo, así como la necesidad de estar formadas para ello. Todas las que hoy en día se dedican a ello, porque casi todas son mujeres, reclaman una normativa que ampare su labor, la cual consideran vital. Desde varios colectivos de medicina, los cuales trabajan en contacto directo con ellas, también se ha incentivado el uso de esta figura y se ha alabado su importancia en toda la fase del embarazo. Ellos también quieren una normativa que indique cómo se debe trabajar y lo que se debe hacer. Esa norma también impediría que las denuncias que vieron la luz y sacaron este tema ahora, fueran casos que se pueden perseguir, eliminando cualquier posibilidad de que el colectivo se vea perjudicado por malas prácticas o que éstas se asocien a él de manera generalizada.

Pero si te suena rara la figura de una doula, quizás es porque no sabes hasta qué punto han ido apareciendo profesiones alternativas relacionadas con el embarazo y con el parto. A día de hoy, se pueden solicitar los servicios de una instructora de lactancia, o una adiestradora de porteo. La última, enseña a las madres a cargar a sus bebés y a sostenerlos de forma correcta. También hay otras que sí están regularizadas en otros países, como por ejemplo las salus. En este caso, se trata de enfermeras tituladas que cuidan a los bebés recién nacidos por las noches, encargándose no solo de ser un alivio para la madre, sino también una garantía de que el bebé va a estar controlado médicamente en todo momento.

Está claro que las cosas van cambiando, y que la sanidad demuestra que cuando hay necesidad de algo, somos capaces de inventarnos nuevas figuras. Pero precisamente porque de sanidad hablamos, y por lo importante que resulta, cada una de ellas debería estar regulada para garantizarnos el mejor de los cuidados. ¿No te parece?

Imagen: Raúl Hernández González

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