Por qué comprar un lavavajillas

Comprar un lavavajillas es una forma de regalarnos calidad de vida. Gracias a este electrodoméstico tenemos más tiempo con la familia y más tiempo para nosotras. Está demostrado que un lavavajillas de clasificación triple A consigue gastar poca energía y poca agua y que si lavamos los platos a mano el gasto de agua es mayor.

Una de las ventajas para la mujer de hoy en día son los adelantos tecnológicos que nos hacen la vida un poco más fácil. Evidentemente no son adelantos solo para la mujer, también lo son para el resto de habitantes de la casa, ya sea el hombre, los hijos o quien quiera que se beneficie de las ventajas de que un electrodoméstico realice las labores hogareñas. Pero también es evidente que la mayoría de mujeres somos las que nos ocupamos mayoritariamente de estos quehaceres diarios y por lo tanto, comprar un lavavajillas es una gran ventaja para las labores cotidianas.

Comprar un lavavajillas es una forma de regalarnos calidad de vida.

Así pues, comprar un lavavajillas tiene muchas ventajas, aunque eso sí, utilizándolo adecuadamente evitaremos las posibles desventajas, que son realmente muy pocas. Alguien que está muy acostumbrado a fregar los platos a mano, pensará que un lavavajillas es una tontería. Pero no lo es en absoluto. De hecho cuántas veces no habré escuchado a las mujeres mayores que han tenido que lavar a mano toda la colada, que una lavadora no podía lavar la ropa como ellas. Pero el tiempo les quitó la razón y hoy en día lo impensable es vivir sin una lavadora. En el caso del lavavajillas es algo parecido. Yo llevo mucho años usándolo y tengo que decir que el lavavajillas me da más tiempo para mi familia, más tiempo para mí y además me quita mucho trabajo. Pero hay que saber usarlo con cabeza.

Para que un lavavajillas cumpla bien su función debemos rellenarlo adecuadamente. Es decir, normalmente iremos rellenando el lavavajillas con los cacharros que vamos ensuciando durante el día, yo meto casi todo, excepto las sartenes para evitar que se dañe la superficie antiadherente. Si los platos están muy sucios, me gusta aclararlos con un poco de agua, así no dejo que se resequen demasiado los residuos de los platos. De esta forma consigo que siempre me salga la vajilla limpia y brillante. Normalmente pongo el lavavajillas cuando ya lo tengo lleno.

Un factor que me parece determinante para que un lavavajillas gaste poco y limpie bien es que tenga la clasificación triple A. Este tipo de lavavajillas gracias a su avanzada tecnología y su diseño están preparados para tener una consumo reducido tanto de energía como de agua y además, son menos ruidosos. Este tipo de electrodoméstico está demostrado que gasta menos agua que si lavamos los platos a mano. La verdad es que si te acostumbras a él, es realmente difícil volver a fregar a mano. También hay que tener encuenta que para comprar electrodomésticos hoy en día, se puede hacer desde casa y sentado cómodamente en el sofá sopesando los pros y los contras de todas las marcas y leyendo las buenas o malas opiniones de otros clientes, de forma que podemos comprar sin esperas, sin colas y sin movernos de casa.

Foto | Plage Vinilos y Decoración en Flickr

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