¿Qué es el derecho al olvido en Internet?

Un español mantuvo durante seis años un litigio legal para lograr que información obsoleta sobre su persona fuera eliminada de Google. Esta reclamación abrió paso a un recurso que puedes emplear para solicitar que se retiren datos que atenten contra tu integridad. Mira cómo se hace.

¿Quieres ejercer tu derecho al olvido? Descubre las claves para hacerlo

Las personas modernas viven conectadas a Internet la mayor parte del tiempo. Suben fotos en una red social u otra, guardan documentos en la nube, comentan o comparten publicaciones, disipan sus dudas en Google y así paulatinamente van realizando una serie de acciones que “nutren” su historial online. Un historial con información privada que, en algún momento, podría afectar el desarrollo de los derechos fundamentales.

Está claro que en la web circulan millones de datos de acceso universal, que van sumando valoraciones y noticias “reunidas” por los motores de búsqueda en miles de páginas esparcidas en la red, para ampliar el espectro informativo disponible. No obstante, existen numerosos datos atemporales o irrelevantes, que pueden provocar daños a la integridad moral del individuo.

Le sucedió a Mario Costeja, un abogado y calígrafo español que, en 2009, denunció a Google por seguir indexando en sus resultados información desfasada sobre él. Al introducir su nombre y apellido, aparecían anuncios del diario La Vanguardia, que lo relacionaban con un embargo por deudas a la Seguridad Social, ocurrido a finales de los 90. Aunque saldó sus compromisos con la ley, el gigante buscador seguía sugiriendo los enlaces del conflicto y su reputación se veía seriamente comprometida. Ante tal situación, Costeja emprendió una lucha de seis años para que Google suprimiera los links que redireccionaban a esa información. Para su sorpresa y la de muchos, el 14 de mayo de 2014, volvió a ocupar titulares en La Vanguardia, pero esta vez como “…el español que venció al todopoderoso Google”.

Su reclamación para que sus datos personales desaparecieran de Google, fue aceptada por el Tribunal de Justicia de la Unión Europea (TJUE), cuyo fallo lo convirtió en el promotor casi involuntario del derecho al olvido en Internet, un recurso que le da poder a la ciudadanía para solicitar la eliminación de enlaces que conducen a portales con información personal que pudiera resultar obsoleta o perniciosa.

Para entonces, la empresa estadounidense calificó de “decepcionante” el dictamen del tribunal. Durante todo el proceso se amparó en el derecho a la libertad de expresión para no acceder al destierro de datos pasados, pero el veredicto del 13 de mayo de 2014, prácticamente lo obliga a buscar el equilibrio entre el derecho a la privacidad, la protección de datos y el “legítimo interés” de los usuarios de acceder a la información.

En su resolución el TJUE concluyó que el “el gestor de un motor de búsqueda en internet es responsable del tratamiento que aplique a los datos de carácter personal que aparecen en las páginas web publicadas por terceros” y, consiguiente, debe respetar la directiva comunitaria sobre protección de datos.

¿Qué es el derecho al olvido en Internet y cómo ejercerlo?

Como lo define la Agencia Española de Protección de Datos, el derecho al olvido en Internet es el derecho que tienes de imposibilitar la propagación de información personal en la red, “cuando su publicación no cumple los requisitos de adecuación y pertinencia previstos en la normativa”.

Quizás pienses que recurrir a la fuente sea la mejor opción, pero no es así. Al colgarse en la red, el impacto de la información se sale de proporción. Para hacer valer tu derecho al olvido debes contactar con los buscadores. Empresas como Yahoo, Google y Bing, ofrecen cuestionarios en español que debes rellenar de forma minuciosa, colocando información privada, enlaces “conflictivos” que desees quitar, y una foto digital de documentos que te acrediten como la persona afectada.

Si estás en Europa, puedes acudir a la Supervisor Europeo de Protección de Datos si tu requerimiento no es atendido oportunamente, o si la respuesta no ha sido la más idónea. En esa circunstancia, el organismo podría tutelar tu derecho y determinar su estimación o no, incluso con alcances legales si fuese necesario.

¿Qué abarca el derecho al olvido?

Optar por el derecho al olvido no significa que la información inicial desaparecerá de Internet, pues la cancelación u oposición no implica que la página deba ser suprimida de los índices de los buscadores, ni de la fuente original. Sin embargo, al excluirse de Yahoo, Bing o Google, el acceso a ella será mucho más complejo. El derecho al olvido afectará a las búsquedas que se hacen con el nombre del usuario que ejerció su derecho, pero el contenido en las páginas permanece intacto. Si la consulta se realiza con otras palabras claves, se mostrará de inmediato.

Para no violentar el derecho a la información y a la libertad de expresión, cada caso es estudiado con sumo detalle. Por ello, el derecho al olvido se reserva únicamente para situaciones sin relevancia pública.

La sentencia del tribunal ha hecho mucho eco. A principios de 2015, solo en España se contabilizaban unas 18.500 solicitudes para borrar determinados enlaces. En Europa la cantidad de casos de estudio se ubicó en casi 205.000, pero actualmente es complicado concretar el número exacto, porque los requerimientos parecen ir en ascenso.

Valora esta noticia: 1 estrella2 estrellas3 estrellas4 estrellas5 estrellas (0 votos, media: 0,00 de 5)
Loading ... Loading ...