¿Qué es la teoria de la correspondencia?

La teoría de la correspondencia es una teoría filosófica del siglo XX que pretende rescatar el pensamiento de autores clásicos y ponerlo en contemporánea a los tiempos actuales.

FILOSOFIA ACTUAL

Dentro de las distintas corrientes filosóficas, existe una que ha acaparado bastante la atención en los últimos tiempos por el hecho de que rescata paradigmas del pasado y los convierte en la realidad actual. Nos referimos a la teoría de la correspondencia mediante la cual se define la verdad, o la falsedad de una cosa mediante su relación con el mundo y la definición de ésta como real. Es decir, algo es cierto o falso dependiendo de si la descripción que se da de la cosa se corresponde con la realidad de ésta y de cómo ésta se relaciona como el mundo.

Aunque en sí misma pareciera que la teoría de la correspondencia responde a todo lo que se necesita saber sobre un juicio objetivo certero o inválido, es precisamente el hecho de que pretende devolver el sentido clásico filosófico lo que desata que esté tan de moda, y que pensadores de todo el mundo hayan abogado por ella. Es más, para muchos expertos en el tema, la teoría de la correspondencia se corresponde precisamente con el pensamiento de autores clásicos, como pueden ser Aristóteles o Platón en el sentido puro de las descripciones que hacían sobre el mundo, y de que éstas debían ser siempre un fiel reflejo a la realidad que se percibe, asegurándose que esa percepción no está además sesgada.

Más que probablemente, muchas de nuestras lectoras recordarán las tardes que se pasaron en sus colegios e institutos estudiando a Platón y a los grandes pensadores. De aquel episodio que había inspirado al filósofo primero sobre las reglas de la lógica y de cómo la percepción podría cambiar el concepto de la verdad. Y es que en una de sus obras clásicas, Platón nos explicaba que unas sombras pueden confundirnos y darnos una realidad no válida. Aunque sean nuestros ojos los que la estén viendo. Las sombras no son un reflejo puro de la realidad, sino una forma diferente de que ésta se manifieste. Precisamente por ello, esas sombras no pueden tenerse como verdades, ya que no son la realidad en sí misma.

Quizás Platón hubiera complicado todo demasiado con sus tesis, las cuales en el mundo actual podrían perder parte de su sentido. La teoría de la correspondencia precisamente viene a plantear que todo lo dicho por los filósofos griegos es una gran verdad, aunque requiere de ciertas adaptaciones para que a día de hoy tenga sentido. Un buen ejemplo de dichas adaptaciones, apto para todos los públicos y que simplifica la tesis a la que hacía referencia el heleno, es precisamente la planteada por Bertrand Russel. Un hecho verdadero es aquel en el que se reafirman las realidades que se mencionan y la relación que existe entre ellas. Aunque la teoría puede parecer compleja, su ejemplo clásico nos saca de cualquier duda.

«El gato está sentado sobre la alfombra»

Ese es el ejemplo clásico que utilizó ese filósofo para explicar su interpretación de la teoría de la correspondencia que todavía persiste en nuestros días. Para que esa frase sea cierta, debe ser reflejo de la realidad, y además debe responder a la relación de las distintas entidades entre sí. Es decir, diríamos que esa frase se corresponde con la verdad solo sí: hay un gato, hay una alfombra y el gato se está relacionando con la alfombra en la medida en la que se encuentra sobre ella. Si solo una de esas tesis resultase falsa, entonces lo sería la tesis en general.

Esta tendencia de pensamiento de la teoría de la correspondencia, se enfrenta directamente a la corriente que defiende el irrealismo metafísico. Mientras que en la teoría de la correspondencia se plantea que es cierto solo aquello que se puede describir, que se corresponde con la realidad percibida y que además está relacionando entre sí partes de esa realidad; en la teoría contraria se interpreta que existe un mundo en cada mente, y por lo tanto, la realidad no es más que un montón de ideas en mentes diferentes.

Sin embargo, los pensadores actuales se han decantado por tesis intermedias entre las planteadas por la teoría de la correspondencia y por el irrealismo metafísico. Se puede defender al mismo tiempo el hecho de que lo que sucede en el mundo definen lo que es verdadero y lo que es falso, al tiempo que se piensa que lo que sucede en el mundo es fruto de ideas que provienen de una mente o varias, según la teoría del irrealismo metafísico a la que se haga referencia.

Imagen: thierry ehrmann

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