Una mujer pierde la custodia de su hija por encontrar trabajo

El padre de la niña solo busca trabajo si lo puede compaginar con el cuidado de su hija.

mujer tinerfeña

La sociedad está cambiando con la crisis y las situaciones personales se vuelven difíciles porque dependen, en muchos casos, de la situación laboral de los padres. Si a todo esto le sumamos  los casos de divorcio donde se tiene que contemplar la custodia compartida, para que exista el apego paterno y el materno en la vida de los hijos, entonces se complica todavía más el tema. Precisamente de un caso de divorcio donde hay un menor por medio, es de lo que tratamos en este artículo. Se trata de un caso que salió publicado el pasado lunes 25 de marzo de 2014 en el diario ‘El País sobre una mujer de Tenerife, con una hija y divorciada, que cansada de no encontrar trabajo en las islas y después de una buena oferta laboral en la provincia de Barcelona, se desplazó con su hija de cuatro años para trabajar allí. Ella tenía en ese momento la guarda y custodia de su hija y ahora está soltera y vive con su madre.

Cuando esta mujer se trasladó a vivir a Barcelona, a la población de Ripollet, con un trabajo estable y bien pagado, lo hizo con su hija, que entonces tenía tres años. La niña se adaptó bien a la escuela, como consta en un informe que solicitó tarde, ya que lo pidió y entregó cuando el juicio ya se había celebrado. La escuela admitió que la niña ‘comprendía correctamente‘ el idioma del catalán. Pero el juicio se había celebrado y ya la juez había dictado sentencia: Nadya L. perdía la guarda y custodia de su hija, que va a parar al padre de la niña ya que está en paro y tiene más tiempo para estar con ella. Según la sentencia, el padre de la niña:

ha señalado y acreditado estar actualmente en situación de desempleo, siendo por ello que cuenta con mayor disponibilidad horaria, así como con la asistencia de su pareja y de su familia‘.

La madre de la niña solicitó un cambio en el régimen de visitas del padre debido al tema de su trabajo en Barcelona, pero parece ser que se marchó antes de que se lo cambiasen. Además de todo esto, según la sentencia del juzgado de Primera Instancia número 2 de Güímar (Tenerife): ‘no existió hasta el tiempo de irse a Barcelona un apego intensivo a la menor, que disfrutó de la compañía de ambos progenitores por igual’. Además, añade que la niña se pasa muchas  horas en el colegio, ya que sale a las cinco de la tarde y aunque la madre ha explicado que a esa hora ella puede seguir trabajando desde casa, no ha sido tenido en cuenta.  También es un problema para la juez el idioma del catalán: ‘Tampoco consta acreditado que la menor esté adaptada con el idioma y que dicha circunstancia no esté suponiendo un escollo en su evolución‘.

Según la juez, esta mujer no ha demostrado que, antes de encontrar trabajo en Barcelona, no le haya salido nada en Tenerife; duda de la disponibilidad horaria de la madre para cuidar a la niña y opina que el catalán es una dificultad a añadir: ‘ha de añadirse la dificultad de tener una lengua cooficial al castellano, el catalán, que de todos es conocido, es la lengua empleada por gran parte de la sociedad catalana así como por los colegios‘. La opinión de esta madre desesperada es evidente:

Parece que tengo que estar parada, meter a cualquier persona en mi casa para que mi hija tenga una figura paterna de referencia, e inculcarle que debe carecer de metas‘, y añade que: ‘He hecho muchísimas cosas por mi hija, y creo que una mujer puede conseguir por sí misma muchas cosas. El idioma y un lugar nuevo no tienen que suponer una barrera‘.

A todo esto, el padre acusa a la madre de politizar este tema con motivo del idioma, pero añade que él está buscando trabajo como vendedor, pero solo lo aceptaría si pudiera compaginar su trabajo con los cuidados de la niña. Es decir, que si la madre se hubiera quedado en su casa, cobrando del paro y cuidando de su hija… ¿no le hubieran quitado la guarda y custodia de su hija? Parece ser que estos padres lo tenían bastante bien organizado y la niña pasaba el mismo tiempo con el padre que con la madre y por ello era prácticamente una custodia compartida. Pero en el momento en que la madre, informática de profesión, ha encontrado trabajo, entonces debe elegir: el cuidado de su hija o su profesión. Tengo la sensación de que con estos casos estamos caminando hacia atrás porque seguimos dando pie a que la mujer deba elegir entre su carrera laboral o el cuidado de su familia.

Este es un caso bastante especial porque evidentemente los dos padres tienen derecho a disfrutar de su hija y con tantos kilómetros de por medio es difícil mantener una custodia compartida. No obstante, pienso que no se le puede quitar a una madre la custodia de su hija alegando que el padre tiene mas tiempo para estar con la niña, cuando él está en paro y resulta que solo busca un trabajo que le permita estar con su hija. Si todas las mujeres hiciéramos lo mismo, ¿ dónde quedaría el papel de la mujer en esta sociedad? ¿En casa limpiando y cuidando de los hijos? ¿Por qué se alega el problema del catalán si la niña tenía tres años y los que vivimos en Cataluña, que somos castellanohablantes, sabemos por propia experiencia que nuestros hijos han hecho esa adaptación sin ningún problema?

Quizás si el padre tuviera un trabajo hubiera podido ayudar a ganar dinero para cuidar a la hija en común en Tenerife, sin que madre e hija tuvieran que haberse ido a buscar trabajo. Pero como esto no fue así, y esta madre quería salir adelante ofreciendo a su hija un futuro mejor, ha decidido emprender una nueva vida que, a la postre, puede provocar que pierda a su hija de vista. ¿Qué opináis de esta sentencia?  ¿Creéis justo que una mujer deba decidir entre encontrar trabajo o perder la custodia de su hija?

Vía | elpaís.com

Imagen | jepoirrier

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