El bautizo del Príncipe George Alexander Louis de Cambridge

Esta semana ha sido bautizado el heredero a la corona del trono británico, el tercero en la línea sucesoria. Las notas destacables de la jornada fueron los pocos invitados, los padrinos que fueron siete y casi todos amigos íntimos y el buen talante del pequeño príncipe heredero Jorge.

Ayer miércoles, 23 de octubre, fue bautizado el pequeño Príncipe George Alexander Louis de Cambridge, hijo primogénito de los Duques de Cambridge y futuro Rey de Inglaterra. La nota destacable de la jornada, además de la ausencia de llantos por parte del bebé, fue que se celebró una ceremonia bautismal muy íntima, con tan solo 22 invitados y con siete padrinos, posiblemente eran pocos invitados teniendo en cuenta que era el bautizo del que un día, será Rey de Inglaterra.

Desde que nació el pequeño Jorge poco hemos podido ver su rostro, tan solo en dos ocasiones, a la salida del Hospital St. Mary de Londres y cuando su abuelo, Michael Middleton, lo fotografió junto a sus papás en su casa, al poco tiempo de nacer el bebé. Ayer, tuvimos la oportunidad de ver lo mucho que ha crecido desde entonces y los rasgos de su carita, que, por cierto, no nos da demasiadas pistas de a quién se parece. Según varios medios el parecido es al de ambos progenitores, es decir, tiene algunos rasgos del papá y otros de la mamá. Así su pequeña nariz y los rasgos de la frente se parecen al padre, mientras que su mirada se parece a la de mamá. En cualquier caso el bebé lució hermoso y guapo, como era de esperar.

Así pues, con tres meses, el Príncipe Jorge fue bautizado en la íntima capilla real de St. James, con tan solo 22 invitados siete de ellos los padrinos del pequeño príncipe, que es el tercero en la línea sucesoria del trono británico. Lo habitual en estos casos es que sean seis padrinos y que pertenezcan a la familia real, pero como en otras ocasiones, los Duques de Cambridge han roto la tradición y han escogido como padrinos a seis amigos íntimos de la pareja, algunos de la universidad, y a la prima de Guillermo, Zara Phillips. La ceremonia fue oficiada por el Arzobispo de Canterbury, Justin Welby, quien a opinado del buen carácter del pequeño príncipe: ‘Entró sonriente, salió sonriendo y, en todo cuanto somos conscientes, sonrió‘, incluso no lloró cuando recibió las aguas bautismales.

Otra de las curiosidades de este bautizo fue que las aguas bautismales fueron traídas expresamente del río Jordán. Además, la Duquesa de Cambridge, Catalina, vistió un traje en color vainilla de acorde al faldón que lucia su bebé, que era una réplica del que lució la hija mayor de la reina Victoria, en el año 1841, ella fue quien estrenó este faldón que posteriormente fue usado hasta en 30 ocasiones. En este caso, fue utilizada una réplica que pidió realizar la misma Isabel II y que fue usada por primera vez en el año 2008, porque el original era muy frágil.

Otra curiosidad es que para el evento se decidió que fuera el fotógrafo Jason Bell el encargado de memorizar la ceremonia en imágenes. Por su parte, Isabel II quiso estar radiante para el bautizo de su bisnieto y lució un traje con pamela azul que destacaba especialmente dado el cielo nublado de Londres.

Fuente | hola.com

Más información | vanitatis.com

Valora esta noticia: 1 estrella2 estrellas3 estrellas4 estrellas5 estrellas (0 votos, media: 0,00 de 5)
Loading ... Loading ...