Historia de la armadura para los momentos íntimos llamada preservativo

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El preservativo, cordón o profiláctico (tiene tantos nombres) y esto son los oficiales.  No creáis que es un descubrimiento del siglo XX, y su uso, empleado para los momentos más íntimos ó para no contraer enfermedades venéreas, tiene historia.

La enfermedad del Sida fue el desencadenante para tomar más conciencia en el uso del preservativo. Pero hasta entonces, el simple hecho de irlo a comprar, era suficiente como para que te miraran con cara de bicho salido de otro planeta y más, cuando no hace mucho, hablar de sexo, era un tema tabú.


Sin embargo, esta goma elástica que se usa durante el coito para evitar principalmente un embarazo o enfermedades de trasmisión sexual y  aunque desde el siglo XIX constituye el método más utilizado. Mirando atrás, tiene una larga historia que si hubiera que usarlos a modo de preservativo en nuestros días, a más de uno o se le quitaban las ganas.

Por ejemplo, diversos documentos coinciden en que los soldados romanos ya usaban como preservativo tripas de cordero. Los antiguos egipcios empleaban fundas de lino y de piel de cocodrilo, e historias y leyendas de distintos pueblos se refieren a otros materiales, como vejigas de cabra o vejigas natatorias de peces.

Antes del siglo XV, varones de China y Japón también cubrían el glande, unos con papel de seda impregnado de aceite y otros con caperuzas de conchas de tortuga o cuernos de animales.

Aunque podemos empezar hablar de su uso más normal, a partir del siglo XVI, cuando un profesor de la Universidad de Padua, ideó una capucha de lino tratada químicamente que se ataba con cinta en la cabeza del pene. Con ello evitaban el contagio de la sífilis. Claro que solo podían usarlo los nobles de clase alta, ya que normalmente iban a los prostíbulos (así se llamaban) estos varones de sangre noble, pero de vida alegre.

Aquellos de tripa o tejidos ‘raros’ fueron sustituidos por los de goma, que comenzaron a fabricarse en 1855, doce años después de la patente de la vulcanización, un proceso que mezcla el cartucho natural con azufre para conseguir más resistencia y elasticidad.

Como nota curiosa que después de todo lo expuesto no es para sorprendernos, es que estos preservativos eran de paredes tan gruesas como los neumáticos, (aquí no había problema de que se rompiera), aunque, falta lo mejor, eran reutilizables, se lavaban después de usarlo y se deterioraban a los tres meses.

El látex tejido que nos va sonando más, aparece en el 1920 y con ello los condones o preservativos eran más duraderos, cinco años, elásticos, resistentes y finos. En 1950 la producción en masa lo haría desechable, con textura en 1973 y los de poliuretano en 1994.

Y hoy en día, los hay hasta con sabores, lubricados, con anestésico para prolongar la erección, con espermicida, de colores, rugosos …Una amplia gama en preservativos para elegir, fuera de todas las que hemos ido visto a lo largo de su historia.

Aunque lo importante es como dice la primera publicidad allá por los 80 y que lanzó el Ministerio de Sanidad. Póntelo. Pónselo.

Imagen | El país

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