Víctimas adolescentes de la violencia de género

Algunas jóvenes adolescentes piensan que la violencia de género es solo cosa de adultos.

Víctimas adolescentes de la violencia de género

Un nuevo caso de violencia de género en Vila-Real nos alerta del grave problema que se sufre desde hace tantos y tantos años en nuestra sociedad. En este caso un hombre ha matado a su mujer y a su hijo de 10 años y luego se ha quitado la vida. Es una noticia más que se suma a lo que ya sabemos, que ya hay 41 mujeres y cinco niños que este 2013 han perdido la vida a manos de la violencia de género. El problema más grave, en mi opinión, es que la violencia de género se da cada vez en edades más tempranas. Según podemos leer en un artículo publicado hace días por el diario digital de ‘El País‘, muchas adolescentes de quince años sufren casos de maltrato de manos de otros adolescentes.

Este es un grave problema, ya que las mujeres adolescentes piensan que el problema del machismo solo se da en la edad adulta. Los casos que narra esta fuente me parecen escalofriantes, ya que las chicas que explican sus casos no se percataron en un primer momento de que eran víctimas de la violencia de género. El patrón que siguen suele ser similar: se enamoran y al poco tiempo él comienza con un actitud violenta que puede ser interpretada de varias formas, como por ejemplo que la joven que recibe los golpes puede sentir que lo ha hecho mal y que es culpable de haber provocado la ira de su pareja. En ese momento no son conscientes del problema que se les viene encima, porque piensan que la violencia machista solo es cosa de adultos.

La presidenta de la Comisión de Estudio de Malos Tratos a Mujeres, Susana Martínez, describe estos hechos:  ‘En los jóvenes se reproducen roles que creíamos superados. Patrones en los que el chico es el dominante y ejerce esa dominación a través del control, y la chica adopta una actitud sumisa o complaciente‘. Según su opinión esto puede ser debido a los roles que todavía se dan, dónde el amor es algo romántico y dónde la mujer debe adoptar un papel sumiso y obediente y el hombre es quien debe protegerla. Esto apunta a que uno de los factores que necesita nuestra sociedad para terminar con la violencia de género es fomentar la educación desde niños para evitar que las niñas necesiten del papel masculino para salvarlas.

Esto me recuerda a una de las princesas favoritas de mi hija pequeña, ‘Brave‘, una princesa guerrera que sabe cuidarse y que no busca el amor romántico sino la fortaleza de ser ella misma y buscar su propio destino. Digo lo de la princesa porque hay mujeres, como Ana Bella Hernández, presidenta de una fundación de mujeres victimas de la violencia de género que inciden en que creer en la típica princesa que necesita ser salvada por su príncipe fomenta la violencia de género: ‘Como en el cuento de la princesa que necesita que el príncipe la salve. Esas pautas, llevadas al extremo, pueden derivar en conductas violentas; pero aunque no lleguen a ello, esas relaciones están impidiendo que las chicas se desarrollen como agentes activos de la sociedad‘.

He subrayado lo de ‘llevadas al extremo‘ porque meter en un mismo saco a las princesas y a la violencia de género me parece un tanto exagerado, ya que muchas niñas han soñado con las princesas y no han sido víctimas de la violencia de género. Pienso, desde mi humilde opinión, que los cuentos infantiles ayudan a soñar y los sueños e historias infantiles ayudan a los niños a formar su carácter, pero lo hacen en consonancia con una educación y el apoyo y la comunicación con los padres, que son, al fin y al cabo, el verdadero apoyo de los hijos y de donde copiarán y aprenderán los roles para cuando sean mayores.

Por todo esto, pienso que son pautas muy llevadas al extremo y que puede incluso que escondan un problema, ya sea de carácter, de falta de apoyo o de necesidad de educación sólida y comunicativa que refuerce los valores de la vida y sirva para explicar a los hijos, a través de la educación, que ni la violencia ni los celos son sinónimo de amor en ningún caso. Pienso que el diálogo con los hijos es muy importante para inculcarles desde pequeños que el respeto hacia todos, ya sean hombres o mujeres, es vital para erradicar la violencia machista o de género (y cualquier otro tipo de violencia). De ahí que, personalmente, opine que nunca se debe pegar a un niño, porque no puedes decir a un niño ‘no se pega’ y luego darle una bofetada. También pienso que las pautas educativas deberían ser la primeras en ser revisadas si queremos que nuestros hijos crezcan en un mundo igualitario y respetuoso.

En el artículo del diario digital ‘El País‘ encontraréis más información sobre este tema tan peliagudo, ya que nos cuentan varias historias de jóvenes adolescentes que han sufrido el maltrato a manos de sus novios también adolescentes. Pienso que este es un grave problema del que todavía no tenemos todos los datos, ya que estamos a la espera de un estudio que publicará el Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad en las próximas semanas y que analiza las entrevistas a 8 mil jóvenes.

Según esta misma fuente, uno de los problemas es que hoy en día los jóvenes comienzan a tener relaciones sentimentales sobre los trece años. Como son tan jóvenes, absorben todavía los roles que han visto en casa, en el cine, en la televisión o en la sociedad que los rodea y esto puede afectar a su visión real de lo que significa el amor o el romanticismo. Por ello, creo que la educación, el respeto hacia los niños y la comunicación entre padres e hijos es esencial para evitar que en el futuro, ellos sean víctimas de la violencia de género. ¿Qué opináis?

Fuente | elpais.com

Foto | Www.CourtneyCarmody.com/

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