Cuidarse a partir de los 30

Por fin llegó el momento. Has pasado a la tercera fase, y nunca mejor dicho: la década de los 30, que pone punto y final a ‘los dorados años 20’. Pero como el mundo está cambiando y cada vez la esperanza de vida es más alta, el concepto de juventud también se alarga. Dicho de otro modo, hasta los 40, o los 50, o los 60, no hay de qué preocuparse. Lo de ser joven es algo que se lleva por dentro y se refleja por fuera, así que de nuestro espíritu depende nuestra apariencia. Pero como un poco de contribución racional nunca está de más, hoy os damos algunos consejos para empezar esta nueva etapa vital con buen pie. ¡Cuídate y detendrás el tiempo!

Nadar te ayudará a cuidar tu peso y tu corazón

El médico, ese gran desconocido: Puede que, si has tenido suerte, hasta ahora ni te hayas preocupado de que tenías algo llamado ‘salud’ más allá de cuando caías enferma. Pero sería bueno que empezarás por hacerte un chequeo anual. En realidad, esta costumbre debería adquirirse bastante antes, ya que nunca se sabe cuando puedes llevarte un susto. Pero si no lo hacías, piensa en que ahora es esencial. Dicha prueba incluye exámenes de sangre y orina, radiografías, ecografías, electrocardiograma… Los resultados te dirán, entre otras cosas, tus niveles de colesterol o de azúcar, si tienes problemas pulmonares o algún tipo de tumor y, en definitiva, si tu organismo funciona como es debido. Por supuesto, las revisiones ginecológicas periódicas son obligadas, y a ellas se suma ahora un mayor riesgo de padecer enfermedades como el cáncer de mama. Pálpate los pechos de vez en cuando y controla bien tu ciclo menstrual. La previsión nunca está de más. Finalmente, si eres fumadora, es el momento ideal para dejarlo. Hacerlo ahora es hacerlo a tiempo, puesto que diversos estudios demuestran que no supone una gran reducción en la esperanza de vida respecto a un no fumador.

Una buena dieta: Cada década tiene sus necesidades nutricionales, y para esta te irán muy bien las frutas y verduras, que fortalecen el sistema inmune y retrasan el envejecimiento, y la vitamina B, presente el la leche, los yogures y los cereales. Reducir el consumo de sal, de dulces y de alcohol, controlar el consumo de féculas y beber mucha agua complementará una dieta idónea.

El ejercicio convertido en aliado: El cuerpo ya no se pone en su sitio de forma natural, además de que tiene tendencia a oxidarse. Caminar un poco cada día no nos vendrá nada mal, pero podemos complementar esta actividad con otros ejercicios aeróbicos (nadar, bailar, esquiar…) y tonificación. Mientras que con los primeros mantendremos nuestro peso y cuidaremos nuestro corazón, con los segundos trabajaremos la firmeza muscular.

Con este manual de supervivencia, seguro que la edad no será un problema ni para las más quisquillosas. ¡Disfruta de esta magnífica década!

Foto: swimming por Jim Bahn en Flickr.com.

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