¿Cómo conseguir que la siesta sea reparadora?

siesta reparadora

Tras una larga mañana de trabajo nadie puede resistirse a una buena siesta. En muchos países es toda una tradición, España el primero. Lo cierto es que existen muchas creencias sobre este descanso. Mientras algunos están convencidos de que ayuda a encarar el resto del día, otros, que seguramente la han estado llevando a cabo de manera incorrecta, piensan todo lo contrario. ¿Qué hay de cierto y de mentira sobre las siestas? Hoy pretendemos contarte muchas cosas prácticas sobre ella.

La realidad es que una siesta es efectiva siempre y cuando el fin sea recobrar energías y mejorar la productividad. No lo será si su finalidad es reemplazar al sueño nocturno. Cuando una persona duerme poco por las noches y busca compensarlo durmiendo largas horas durante el día, no resulta para nada práctico. De hecho, es contraproducente.

Lo que dicen los médicos sobre la siesta

Según han indicado profesionales de la salud, una persona que duerme unos 30 minutos por la tarde reduce los riesgos de padecer accidentes cardiovasculares, previene el envejecimiento, la obesidad, fortalece al sistema inmunológico, reduce la presión arterial y hace que la memoria y la capacidad del cerebro para aprender o resolver tareas mejore notablemente. ¿Increíble, verdad? ¡Cuántos beneficios puede darte una simple cabezadita!

El ambiente que elegimos para dormir influye notablemente. Por ejemplo, no es bueno quedarse dormido en la silla de la oficina con la cabeza sobre el escritorio, aturdido por el ruido del entorno. Lo único que nos causará serán terribles dolores de cabeza y musculares. Por el contrario siempre es positivo hacerlo en un sitio tranquilo, con poca luz, relajado y cómodo.

La clave para que una siesta sea eficaz para nuestro cuerpo es que dure entre 25 y 30 minutos. Si te levantas muy tarde y pasas horas durmiendo tendrás la sensación de estar aún más cansado. Y te preguntarás por qué en vez de dormir la siesta no has optado por un café. ¿Te gusta esta bebida? Pues te voy a contar un secreto sobre ella y cómo mejora esa cabezadita de después de comer.

La siesta y el café

Aunque parezca increíble tomar una siesta o beber un café son propuestas que no distan demasiado una de la otra. El Psiquiatra David F. Dinges de la Universidad de Pennsylvania en los Estados Unidos ha logrado demostrar que el café tiene la capacidad de repararnos lo suficiente al despertarnos algo atontados de la siesta.

En los años noventa, la Universidad de Loughborough en Reino Unido realizó un estudio sobre este tema al que se llamó «Supresión de la somnolencia en conductores: combinación de cafeína con una breve siesta«. En él se pudo determinar que la solución para despertarnos con todas las energías luego de dormir una breve siesta consiste en beber una taza de café no en el momento de despertar, sino antes de acostarnos. ¡Increíble pero cierto!.

¿Cómo se ejecutó el estudio? Participaron 12 conductores que demostraban signos de cansancio, de los cuales 1/3 se tomó una siesta. Otro grupo bebió una taza de café, y el resto de los conductores combinó el café y luego la siesta. Al finalizar el experimento, cada grupo pasó por un simulador de conducción que duraba alrededor de 2 horas y quienes demostraron una mayor capacidad de concentración y menos errores en el momento de hacerlo fueron los que habían bebido un café y descansado un rato.

Todos alguna vez hemos oído que no es bueno beber café antes de dormir ya que éste tiene la capacidad de despertarnos, pero es hora de derribar este falso mito. El café sí tiene la capacidad de despertarnos, pero no en el momento exacto en que lo bebemos, sino que según han indicado profesionales de la salud, puede tardar entre 20 y 30 minutos. La clave consiste en hacer que el momento de despertarnos de la siesta y el momento en que la cafeína actúa coincidan.

¿Cuánto debe durar una buena siesta?

Un profesor de Fisiología de la Universidad Complutense de Madrid llamado Francisco Mora, ha indicado que no es bueno que una siesta dure más de media hora ya que se pasaría de la fase de sueño ligero a la fase REM que requiere una recuperación aún mayor.

Una siesta sana y reparadora no solo tiene que ver con descansar por 20 o 30 minutos, sino que deben existir además otros factores a los que debemos estar atentos. Por ejemplo qué llevamos a nuestro estómago antes de acostarnos, ya que algunos alimentos nos pueden dificultar la conciliación del sueño. Entre ellos se encuentran el jamón, el tomate, y el beicon por contener una sustancia llamada tiamina que estimula al cerebro. La mejor manera de alimentarse antes de dormir una siesta es ingiriendo alimentos ricos en triptófano, ya que éste ayuda a conciliar el sueño. Puedes encontrarlo en lácteos como la leche o el yogur, y también en los plátanos.

Recuerda que teniendo en cuenta todas estas claves podrás sacarle el mayor rendimiento a tus siestas diarias. ¿Te animas a poner estos consejos en práctica?

Valora esta noticia: 1 estrella2 estrellas3 estrellas4 estrellas5 estrellas (0 votos, media: 0,00 de 5)
Loading ... Loading ...