Cómo acertar en las vacaciones con hijos adolescentes

Cuando los hijos llegan a los diez años pueden empezar a no querer ir de vacaciones con la familia. Para evitar este problema, los padres pueden buscar destinos atractivos para su edad.

Vacaciones con un hijo adolescenteDicen que la edad de la adolescencia cada vez llega antes, lo cierto es que hoy en día los niños y las niñas de diez años parecen mucho mayores en comparación con nosotras cuándo teníamos su edad, por ello hoy en día a los 10 años ya se les considera niños preadolescentes. Así pues desde los 10 años hasta los 18 los hijos sufren una serie de cambios muy importantes tanto físicos, como psicológicos y sociales. Es una edad en la que buscan más independencia y su yo interior pide salir a gritos.

En ese momento los padres nos encontramos ante la tesitura de que, por un lado queremos que los hijos crezcan y se desarrollen estimulando esa independencia para que maduren, pero por otro, nos da pena perder a nuestros niños, aunque esto, es ley de vida. La época de las vacaciones estivales suelen ser, en la edad de la adolescencia, un momento en el que el hijo puede pedir más independencia de lo acostumbrado debido a las largas horas del día, a las muchas actividades que se hacen fuera de casa y a las vacaciones.

Las vacaciones pueden ser un problema si los padres no tienen en cuenta la edad del menor y los gustos y actividades que podrían interesarle. Es decir, que según organicemos las vacaciones podemos encontrarnos ante el problema de que el hijo de 10, 11 o 12 años diga que no quiere ir con sus padres de vacaciones. En ese momento los padres deben mantener la calma y dar lugar al diálogo. Esto es primordial porque si solucionamos el problema hablando, sin gritos y sin riñas, conseguiremos hacer entender al hijo que todo diálogo da lugar a una solución con consenso por parte de todos.

Para que halla consenso todos tienen que ceder un poco, eso es evidente. Por un lado, los padres deben recordar que sus hijos crecen, eso es inexorable y, por lo tanto, sus gustos y necesidades van cambiando. Una buena solución sería buscar un tipo de vacaciones donde el adolescente pueda realizar actividades propias de su edad, también se puede buscar un destino que estimule al niño a hacer actividades acuáticas dentro de sus posibilidades, se puede buscar destinos que resulten atractivos para el adolescente o donde el adolescente pueda encontrar momentos de independencia en esos días siempre que sea un lugar seguro y que los padres puedan controlar.

El adolescente también debe aprender a ceder y entender que todavía es demasiado joven para desentenderse de la familia, ya que la familia también aporta valores muy importantes durante la adolescencia. Otra posible solución, en el caso de que la edad y la familia lo permita, es que el menor se quede con los abuelos unos días mientras los padres desconectan un poco de su estrés diario. Por otro lado, también se podría invitar a un amigo a ir de vacaciones, de esa forma se conseguiría que el menor no se aburriera y se lo pasara bien con su amigo.

Como veis se pueden tomar diferentes soluciones, lo principal es que se sepa dialogar entre padres e hijos y buscar la mejor solución dependiendo de la edad y de las posibilidades de la familia. ¿qué otras soluciones propondríais vosotras?

Fuente | abc.es

Foto | Lotzman Katzman

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