El «Método Estivill», ¿reformulado por su autor?

El famoso Dr. Estivill reformula su método y nos explica en su nuevo libro «¡A dormir!» que no hay que dejar que los niños se harten de llorar, es un libro contradictorio en relación con su anterior famoso libro «Duérmete niño». Esta nueva versión o sus nuevos consejos nos dejan un poco en la duda de hasta qué punto el niño debe llorar.

Hace unos días leí un artículo que me dejó un poco confusa y no porque sea una de esas madres a favor precisamente de métodos estrictos en cuanto a la educación de los niños. Siempre he pensado que en la crianza y educación de los más pequeños debe prevalecer por encima de los consejos, el sentido común de los padres. Por ello, siempre he estudiado minuciosamente cada uno de los consejos que me daban, ya sean abuelas, amigas o profesionales. Pienso que los niños se educan en base a cómo son los padres y a sus propias experiencias y su forma de ver y actuar frente a los problemas diarios.

Por ello, me parece un poco increíble leer cómo uno de los autores de libros dirigidos a padres para educar a los bebés, el famoso Dr. Estivill, «re formula» su famoso método «Duérmete niño«, más comúnmente conocido por el «Método Estivill«.  Y lo que me parece más sorprendente es cómo ha reformulado su método, ya que ahora nos dice a los padres que: «No hay que dejar que el niño se harte de llorar«.

Me pregunto que harán ahora los programas televisivos que han mostrado este método y han mostrado a pequeñas criaturas cómo lloraban hasta hartarse de llorar, sin que su madre acudiera en su consuelo. Porque para los que no lo sepan, el método de este doctor se basa precisamente en eso, en dejar llorar a los niños para que sepan que por mucho que lloren, nadie acudirá a su consuelo. ¿Cuántos miles de padres han dejado llorar a sus hijos hasta hartarse siguiendo este método?

Yo puede decir bien alto que no, porque tuve la suerte de que cayera en mis manos uno de los libros más interesantes que se han escrito sobre la crianza de los niños y no porque en él te digan lo que tienes que hacer, sino porque en ese libro entiendes muchos aspectos de la crianza que te ayudan a criar a tus hijos dentro del respeto y del amor. Me estoy refiriendo al libro de otro pediatra, posiblemente el polo opuesto al que hemos mencionado con anterioridad, el Dr. Carlos González y a su libro: «Bésame mucho«.

Pero volviendo al mencionado Dr. Estivill, siento ciertos escalofríos cuando pienso que ahora nos dice en su nuevo libro «¡A dormir que no hay que dejar que los niños se harten de llorar, cuando miles de niños han pasado por su método, hartándose de llorar. Lo peor de todo es que no sabemos qué consecuencias a largo plazo puede tener que un bebé se harte de llorar sin el consuelo de sus papás.

El caso es que después de 15 años publicando un método, llega ahora con ideas renovadas y nos dice a los padres: «Al bebé se le deja en su cuarto, pero no se le abandona. No se puede dejar que el niño se harte de llorar«, aunque matiza que: «Eso sí, estar pendiente no consiste en permanecer a su lado, y porque un niño llore un poco no pasa nada«. Entonces, como madre, me quedo ante la duda: se le deja o o no se le deja llorar, ¿cuál es el límite?

No acabo de comprender muy bien este segundo libro y no acabo de ver muy claro si es una forma de decir que no se le deje llorar, pero si no se le deja llorar no aprende. Es decir, no me queda claro si es una especie de reformulación de su método y si eso implica que todo lo que se le ha hecho anteriormente a miles de niños era o no era bueno para ellos. A mí, por lo menos, me quedan lagunas y cierto desconcierto con respecto a un método que ahora, encima, se reformula con tantas contradicciones.

Aún así, estoy segura que muchos padres seguirán aplicando el «método Estivill» aún sin saber si tiene consecuencias a largo plazo o no para los más pequeños de la casa. Yo, como siempre, seguiré aplicando mi sentido común, ya que me ha ido muy bien y no he necesitado nunca dejar llorar a mi hija. Pienso que aunque los niños sean pequeños se merecen un respeto desde que son bebés, ya que son pequeñas personitas que aprenden y asimilan. Los niños son como pequeñas esponjas, considero que si se les trata con amor y respeto, un día, ellos serán capaces de devolver todo ese cariño y respeto que han recibido.

Como madre, he recibido muchas veces consejos orientados a aplicar este tipo de metodologías conductistas para educar, pero siguiendo mi propio criterio creo y considero que lo mejor es poner en práctica aquellos consejos que van con el carácter de cada uno y con el que nos sentimos más a gusto. ¿Te han aconsejado alguna vez aplicar el método del «Dr. Estivill» para enseñar a tu hijo a dormir? ¿Crees que los niños necesitan que les enseñemos a dormir?

Fuente | abc.es

Foto | Juan Carlos Flórez en Flickr

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